La Ciudad de Erks según Adonai

Descripción

La Ciudad de Erks según Adonai

 

Este folleto se edito en su dia y se distribuyó en forma interna para los miembros de la Asociación Adonai.

 

 

SOLO QUIEN SE SENTO A LA MESA, TOMO EL PAN Y BEBIO EL VINO DEL ESPIRITU, PODRA COMPRENDER Y VIVIR LA REVELACION DE LOS SIGNOS, DE LAS FORMAS Y DE LOS ASPECTOS.

LA REALIDAD DE LOS SENTIDOS PUEDE TRASCENDER A UN MUNDO PARALELO E INVISIBLE, REPLETO DE VIBRACIONES SUTILES Y DE RESPUESTAS MOTIVADO RAS.

¡BUEN VIAJE AL MUNDO DE LA IMAGINACION!

 

 

 

Muchos de los investigadores ufológicos de este tiempo se sor­prenderán por nuestro relato, también los esoteristas de la línea pura se verán agredidos por cuanto ahora vamos a contar. Pero debe existir en alguna parte, hombres y corazones capaces de mezclar sin rechazo el pasado con el presente y la fenomenología espacial que nos está visitando, con las viejas ceremonias de los antiguos intérpretes de la Biblia.

«OVNIS y Grial», éste sería en todo caso el binomio que pretendemos alear para que a la larga, la 1ógica de nuestro relato introduzca al lector a un estado de conciencia más elevado, haciendo que los simbolos mágicos del pasado se muten en tecnología sofisticada, y las resonancias espirituales tengan eco en los acontecimientos que el mundo está viviendo en nuestros días.

Todo comenzó en enero de 198ó. E1 cometa Halley estaba entonces frente al Sol, depositando en su cinturón magnético toda la información de una nueva época y de un nuevo programa.

También para los argentinos comenzaba un buen año en avistamientos y mucho más para los pobladores de la ciudad de Capilla del Monte, a unos 750 Kms. del Noroeste de Buenos Aires.

Fueron muchos los testigos que pudieron ver una enorme masa luminosa que se proyectaba sobre el terreno. El gran resplandor parecía una pelota achatada, con ventanillas a los costados y con una potente luz roja en su parte central que se encendía y apagaba intermitentemente.

En una de las laderas de la Sierra Pajarito se formó una gran mancha de unos 100 metros de diámetro que en forma de óvalo había quemado o deshidratado el pasto.

Constatada la evidencia, fueron numerosos los testigos que quisieron ver de cerca el fenómeno (incluso la propia radio intervino, aireando el asunto y propiciando que determinados grupos de investigación se desplazaran al lugar a fin de permanecer en observación constante). Y efectivamente, se constataron avistamientos de diversas naves espaciales que en forma caprichosa se acercaban, evolucionaban y parecían observar a les concurrentes.

Entre los seguidores del fenómeno, conviene citar a la Condesa Lilly Arijon, que monta a caballo a menudo sobre los citados parajes, y que dice: «Mire, yo suelo cabalgar y caminar sola muchas madrugadas por estos lares desde niña, y muchas veces tropecé con estas llamadas ‘apariciones» que deben ser reales, pues el caballo se encabrita momentos antes y los perros aúllan varias veces». Continua la Condesa ¡el Tajo, que es su titulo nobiliario: «La noche del avistamiento se me cortó la luz de los fusibles de alta tensión, especialmente aquella coche. Los técnicos me dijeron que solamente poda ser efecto de un ayo o algo similar, pero que jamás había sucedido. Y como aquella coche no llovió, la causa tuvo que ser el OVNI.»

Por indicar otra de los numerosísimos testigos, citaremos a Don José Florentino Acosta Arriero, de 30 años, nacido y criado en el lugar. E1 sábado 11. de enero, dos días después de la primera aparición, Acosta vio una luz colorada cuando llegaba a su casa: «De repente se apareció una luz brillante, colorada, que vino al cielo cuando yo iba llegando a ni ‑casa. Por supuesto en esta zona no hay luz eléctrica y por lo tanto la oscuridad es mucha, y entonces vi esta luz con total claridad. Era tan fuerte que me hizo como mal, así que después que pasó llegué a mi tasa y me acosté un ratito…Yo no estaba con copas encima ni es la primera vez que presencio un hecho de esta naturaleza. Muchas veces he visto cosas raras y me he callado la boca para no pasar por loco …Creo que aquí, en el Valle, a muchos les pasa lo mismo …Habría que explorar bien el Cerro a ver si no hay en alguna de sus cuevas, una entrada como para que pasen las bolas de fuego …o por lo menos los que viajan en ellas.» Y refiriéndose al emplazamiento exacto dentro de la Sierra citada que es conocido por todos como el «Uritorco», dijo a su vez:»i0jala! que ahora que los periodistas se ocupan del tema, comprueben que en el Uritorco y en la Quebrada de la Luna hay algo muy raro.»

Y efectivamente «algo raro» debe ocurrir en aquella zona cuando es la propia NASA la que ha intervenido haciendo investigaciones, hasta el punto de considerar a este lugar ‘como un agujero negro semejante al Triángulo de las Bermudas.

Un estudio que recorrió las mesas de no pocos científicos de Argentina, señalaba que en el triángulo imaginario cuyos vértices estarían ubicados en Serrezuela (cerca de Cruz del Eje), el Cerro Colorado (en el Valle de Tulumba) y San Agustín (en las adyacencias de Alta Gracia), se ubicaba una zona de alto poder magnético cuya presencia constituía un riesgo para la realización de ciertas actividades, entre ellas la de volar (de hecho, muchos de los pilotos que se ven forzados a pasar cerca de aquella zona, procuran salir del triángulo citado puesto que se han comprobado anomalías magnéticas importantes).

¿Qué ocurre en el Uritorco?, ¿estamos ante una de las entradas de índole magnética hacia el interior de la Tierra?… Seria fantástico descubrir y penetrar estos secretos que la naturaleza y el misterio nos ofrecen.

Es mítica, por otra parte, la civilización del interior de nuestro globo. Todos los testimonios esotéricos de la tradición nos hablan de que en el subsuelo viven otros individuos y otras razas que han alcanzado un grado de pureza y de civilización angélicas.

Se dice asimismo que antes de que se sumergiera el continente de la Atlántida, una minoría de Altos Iniciados pudo penetrar en las entrañas de la Tierra, donde brillaba el Sol central de nuestro planeta y donde la vegetación, los animales y ecosistemas fueron magistralmente captados por el programado Julio Verne.

Esta raza que ha alcanzado la cuarta dimensión es periódicamente visitada por los seres del espacio, pues alcanzando este nivel espiritual, se forma parte a su vez de la Gran Confederación de seres «redimidos» que puebla nuestro universo.

Las entradas a estos parajes subterráneos estarían ubicadas en zonas magnéticas de la Tierra, donde la materia de la corteza sufre alteraciones en su cohesión capaces de dejar huecos por donde penetran entrando y saliendo, las grandes astronaves.

 

CIUDAD DE ERKS

Hemos referido antes un mundo subterráneo que motivaría y dirigiría el mundo del exterior. liemos cuestionado a nivel de hipótesis el que en el Uritorco existiría una salida o entrada natural a ese mundo del interior y efectivamente las leyendas de la zona nos halan de tales hechos significativos.

En la revista argentina titulada «Encuentros Cósmicos» que edita el Instituto Planificador en Encuentros con Entidades Cósmicas (IPEEC), presidida por el Sr. Dante Franch, aparece un articulo revelador:

«Erks es una ciudad mitológica que encierra una sabiduría que por milenios siguió a muchos maestros en el conocimiento de la esencia del ser humano. El IPEEC se guía en esta búsqueda por antiguas crónicas y leyendas que fueron recogidas por los antiguos pobladores de la zona que los comenchingones que habitaban en el lugar próximos a Capilla del Monte, hablaban de que en los cerros cercanos al Uritorco se encontraban seres que utilizaban una vestimenta muy brillante de color rosa y que colaboraban con ellos en algunos quehaceres y alimentaban con su sabiduría a los caciques que en ese momento guiaban a la tribu. Estos al llegar a su vejez, contaban a los pequeños historias basadas en estos seres y cómo hablan adquirido sus conocimientos. Ellos hablaban de una’ ciudad que se encontraba ubicada dentro de las sierras y en la que había tres espejos, en uno se reflejaba el planeta Tierra interiormente, en otro el sistema solar, y en el tercero, todo el universo. En antiguos templos de sabiduría como Shambhala, Papeete o Agartha, se habla de esta ciudad de la sabiduría, que estaría en Sudamérica o continente blanco, conocida en esta época como la Ciudad de Erks. Esto coincide para nosotros con los estudios metafísicos sobre el tema y llegamos a la conclusión de la existencia real de este templo o ciudad de la sabiduría ubicada en la zona de Capilla del Monte, provincia de Córdoba, Argentina.»

Este grupo de investigación realizó a su vez excavaciones en esa zona y al parecer habrían encontrado piedras extrañas con grabaciones de signos. Parece ser que uno de estos signos se asemeja a la svástica nazi, símbolo este que se puede encontrar en todas las culturas de las viejas razas que pueblan el globo.

También en las antiguas leyendas de oriente se habla de la ciudad de Shambhala, instaurada también dentro de nuestro planeta y donde se ha alcanzado el grado de perfección más alto dentro de la autorrealización humana. Según esta tradición, es allí donde vive el Señor del Mundo, rodeado de sus colaboradores, y por cuyo Consejo se rigen los destinos de la humanidad. Se habla también de los verdaderos esenios que viven en su interior y que actuarían en programaciones de alto estimulo espiritual. Dichos esenios saldrían periódicamente de estos subterráneos para visitar a los Altos Iniciados de la Tierra y asignarles sus misiones. Podemos citar a los Tres Reyes Magos como esenios importantes dentro de este programa, que asistieron al nacimiento de Jesós el Cristo, o a Juan el Bautista, que vivió en el desierto, refugiándose en las cuevas a las orillas del Jordán, y que como jefe de una de estas comunidades esenias, habría interpretado en su día el papel de bautizar al Maestro.

¿Serla aventurado pensar que el Cerro del Uritorco es una de las entradas a este mundo subterráneo? …Lógicamente no podemos afirmarlo categóricamente, pero los testimonios de los que viven en la zona mantienen el hecho de que las citadas «bolas de fuego» se arrojan a grandes velocidades sobre las laderas de la montaña y que en vez de producirse un estallido, parece ser que son absorvidas por la misma, como si de un gigante hambriento se tratara. Los testigos nos hablan de cuevas; cuevas que en su día habrían albergado a algón asceta que desearla emular a los viejos esenios del desierto. ¿Seria posible que alguno de estos solitarios, hubiera encontrado la entrada misteriosa?…

Por otra parte, estos pasillos dimensionales y ocultos tan solo se abrirían a personajes que hubieran desarrollado un estado de conciencia determinada, capaz de ver donde otros no ven, y sentir donde otros no sienten.

De hecho, y entre el alubión de curiosos que se han acercado al lugar de los hechos, podemos encontrar buscadores, místicos, esoteristas e investigadores de lo oculto. Se habla de que unos jóvenes se perdieron durante algunos días y que fueron encontrados posteriormente vestidos con túnicas y con la memoria alterada. En sus delirios referenciaban construcciones y formas que no están ciertamente en la superficie de la montaña.

Otros tantos aventurados han penetrado en estas oquedades hasta cierta distancia, pero se han visto rechazados por una extraña energía que en forma de calor y desasosiego les hace salir rápidamente del lugar.

¿Qué ocurre en el Uritorco?…Y en la búsqueda de las respuestas fue la propia televisión Argentina la que pudo captar diversas formaciones de bolas y maniobras alucinantes de ingenios multicolores. Según algunos observadores, parecía que fueran las propias naves las que quisieran trascender a nivel público, como si estuvieran especialmente interesadas en salir por la pequeña pantalla.

¿Acaso la fase de intervención extraterrestre entrarla en una etapa decisiva?…

Para cualquier investigador serio de la temática, todo parece indicar que en este último tiempo la calidad y frecuencia de los avistamientos y de los contactos establecidos parece acercarnos a otro espacio y a otra conciencia diversa. Sería proporcional este cúmulo de avistamientos a la marcha negativa del colectivo humano. Parece que en la medida que avanzamos hacia la iniquidad y hacia el autoaniquilamien­to, la Deidad instrumentaliza todos sus recursos para que se despierte una minoría selecta y predispuesta a una nueva Era de Justicia. Sería bueno constatar a este respecto la cantidad de imágenes sagradas que lloran sangre; los fenómenos parapsicológicos que nos muestran la máxima penetración del hombre en los misterios; la proliferación de Ordenes esotéricas y místicas; la invasión de gurús, maestros, visionarios, etc, etc…Es como si junto a la gran basura producida por el hombre, bellas flores se alimentaran de este estiercol pútrido que producimos.

Esa Deidad que habría que dibujarla cosmogónica y no ciertamente ritual, acaso haya empujado a estos maravillosos extraterrestres, que sin duda son los ángeles de ayer, a una función liberadora.

Se han podido cifrar en cientos, los seres diversos que se han acercado a nuestra civilización desde otros lados de la galaxia; del cosmos mismo. En boca de los contactados, seres de Orión, de Alfa Centauro, de los universos paralelos, de Betellhause…vendrían desde sus astronaves con tarjeta de identidad común; es decir, con el firme propósito de ayudar a esta humanidad doliente. Sus caras y pigmentaciones rojas, verdes, negras y blancas, traducen el ecumenismo cósmico por excelencia. ¿Por qué se movieron de sus planetas?, ¿por qué vinieron?…Cuando se intuye el funcionamiento de este maravilloso macro‑cuerpo llamado Dios, se entiende y se concilia la idea de que cuando una célula planetaria está enferma, legiones de anticuerpos cósmicos acuden a sanar la pequeña herida. Es Dios que se duele de una diminuta úlcera de su cuerpo, y es. Dios a través de su orden que procura el saneamiento y mejora de su propio devenir saludable.

Luego vendría la consideración propia de la fenomenología del Uritorco. Realmente, si analizamos bien la frecuencia de avistamientos, así como la calidad, y sobre todo su acceso por los medios de comunicación, bien podríamos considerar como un hecho histórico tal cúmulo de circunstancias.

E1 estudio esotérico del paso del Halley nos darla en todo caso la presunción ‑por no decir el hecho casi seguro‑ de una variabilidad de las frecuencias psíquicas y emocionales del colectivo humano. Este variador de frecuencia nos ha introducido en un tiempo más maduro, más consciente y más evolutivo de la raza. E1 milenio se acaba y el crecimiento macro‑cósmico de la Tierra marcha vertiginoso hacia una floración de una nueva Era. Esta Era inaugurará nuevos códigos vitales, tanto en el aspecto psíquico como físico y espiritual, y‑a esta tarea los Dioses acuden para cumplir el eterno papel de empuje, fermentación y activación de la masa.

El aire, la tierra, el agua y el fuego solar, se hacen intelectuales al igual que lo fueron en tiempos de Jesús, el gran Maestro, que fue capaz de ordenar y precipitar su acción en sus numerosos milagros. La misión de estos elementos básicos de la cosmogonía material, es producir el cambio. Dependerá del hombre ajustarse a ese cambio en mayor o menor medida. Si se aleja de las frecuencias del programa, el rechazo será duro, mientras que en caso contrario no existirá más que un proceso armónico y 1ógico..

Las confluencias cósmicas de nuestro planeta desean que el hombre aumente su biorritmo a fin de que se acople a la nueva etapa de crecimiento. Y para conseguirlo, el hombre es reeducado para cumplir la Ley, para hacerse más intelectual, más 1ógico y más evolutivo. A este cambio acuden también, como hemos dicho, infinidad de mentes poderosas con medios extraterrenos que desean ayudar a sus hijos. Y decimos «hijos» porque nosotros siempre hemos considerado al hombre como el resultado de un cruce entre autóctonos del planeta y seres del espacio. Muchos programas han concluido antes del Halley y otros tantos han nacido desde entonces. Uno de estos cambios se ha dado en el Cerro del Uritorco, porque allí no só1o se han visto naves, sino algo mucho más importante y trascendente que veremos después. liemos de considerar que a todo objeto o forma «manifestada», le antecede un motivo «no manifestado» o intelectual. Los avistamientos de Argentina, así como los hechos que enseguida vamos a contar, son el efecto visible de algo mucho más importante. Se trata de un nuevo programa que está llamando y movilizará a los «redentores de la humanidad» para que asuman un papel de actividad en vísperas de la llegada del «Cordero Solar». De todas las Ordenes esotéricas del mundo y de los movimientos pseudoreligiosos de colectivos diversos, así como de librepensadores y hombres de ley, son separados una calidad exquisita de individuos que servirán ese programa divino. Sean o no conscientes estos seres, interpretarán desde sus inconsciencias un vasto plan de acción que dará el fruto deseado.

Deseamos recordar ahora a nuestro querido hermano Sixto Paz Wells, que compartió unos días con nosotros en la comunión de los espíritus que se reencuentran. También él fue introducido en una nave extraterrestre, donde se le hab1ó de un nuevo tiempo y de un nuevo programa que afloraba ahora más que nunca y en el que él era pieza vital. Fue en Abril cuando se le invitó a entrar en dicha astronave, y es este mes precisamente el de máximo acercamiento del Halley en su trayectoria de fuga de nuestro sistema solar.

Podríamos decir por tanto que los avistamientos de enero en el Uritorco y su significación esotérica, están abriendo la puerta de un sinfín de hechos predestinados y objetivos, dentro de la 1ógica superior.

Nuestra sede se ve visitada por personajes crísticos que vienen a comulgar en este reencuentro fraternal y donde el pan y el vino nos entroncan en el rito esenio antiguo. De nuestros encuentros sale la fuerza del compromiso de redimir, de concienciar y de educar a esta masa humana sorda para el lenguaje del espfritu y de los valores eternos.

Los viejos de los tiempos vienen y se identifican entre abrazos y lágrimas. Sus mentes se visten de ancestrales técnicas, polvorientas por el aire del desierto. En sus manos, los gastados báculos, enegrecidos por el humo de las hogueras donde sus pasos redentores caminaron. Son los de antes y los de siempre, son los guiados por los Maestros del espacio. ¡Aleluya al nuevo tiempo! ¡Aleluya porque la llegada está cerca!. (Debéis perdonar este arranque de nostalgia, pero el espíritu se empapa a veces de añoranza espiritual y se dispara la imaginación en los recuerdos de esa mente inconsciente que todos llevamos dentro).

No hemos reparado mucho en los hechos físicos de los avistamientos del Uritorco porque ya sabéis que la ufología no es nuestro fin, sino un medio lo bastante importante como para activar en vuestras conciencias otros «porqués» más trascendentes. Y es a esa trascendencia donde queremos dirigiros por medio de la leyenda que ahora os vamos a contar, referida al «Santo Grial». Leída ésta como antecedente, nos da­rá acceso a otros apartados, entre ellos el título de este ejemplar, que hemos venido en llamar «OVNIS y Grial».

No obstante de lo referido, existen los suficientes datos periodísticos de los hechos de Argentina, para que cualquier interesado nos los solicite y de esa manera penetrar más en la pura fenomenología física de los hechos.

 

LA LEYENDEA DEL GRIAL

Son varias las leyendas paralelas que han circulado en los distintos ámbitos de estudio, y diversas las fuentes que intentan ubicar y dar sentido a este misterio.

Como norma casi generalizada de estos distintos relatos, el «Grial» seria la copa o cuenco de barro o madera con el que bebió Jesús en la Ultima Cena y que fue utilizado por éste para establecer la Alianza Crística entre el Padre y sus hijos los hombres. Dice asimismo la leyenda, que José de Arimatea no só1o se cuidó del cuerpo de Jesús después de muerto en la cruz, sino que habría recogido este cuenco o copa y la habría sacado de Jerusalén camino de otra zona secreta que cada historia trata de situar en diferentes lugares. Unos dicen que en Inglaterra, otros en Egipto, otros en el Tibet y como vamos a ver a lo largo de este relato, en Sudamérica.

Enseguida saldría la obvia pregunta de cómo José de Arimatea habría podido ir a cualquiera de las regiones de ultramar si ni siquiera se había descubierto por parte de sus congéneres dicho continente. Serían seguramente esos «ángeles» tan ponderados a lo largo del relato bíblico, los que lo habrían trasladado a esta nueva tierra con objeto de preservarlo hasta que se estableciese la nueva alianza entre Dios y los hombres (y como parece cuestionarse más adelante, en previsión de que los continentes sufrirían una grave modificación geológica y ambiental que en este tiempo futuro produciría el hundimiento de alguno de ellos como casi toda Europa y el surgimiento de otros dormidos en el fondo del mar, como la Atlántida y la Lemuria). Después de estos esperados cataclismos, seria Sudamérica por su altitud y circunstancias ambientales más propicias debido a su virginidad, la que albergaría al «pueblo elegido» que heredaría la Tierra o Reino de Dios.

También se ha cuestionado sobre la posibilidad de que dicho Santo Grial podría haber sido custodiado por diversas Ordenes esotéricas como los Caballeros del Rey Arturo o bien los Templarios, que lo habrían encontrado en Jerusalén en las caballerizas del destruido Templo de Salomón. Incluso ya en nuestro tiempo, se intentó localizar dicho Grial en los grupos neonazis de Hitler que lo habrían escondido en un glaciar y que se encontrará dentro de algunos años cuando los hielos del mismo hayan descendido al valle.

No vamos a profundizar en cada una de esas fuentes porque como siempre, nuestro relato trata de ser conceptual y motivador. Nos quedaremos en la Ultima Cena del Maestro , que es nuestro relato favorito:

«Era la casa de Marco, también llamado por todos Juan, en un gran salón que tenia en su centro una mesa amplia apoyada en un suelo con baldosas de forma romboidal blancas y negras. Marco ‑que luego escribiría sobre la vida de Jesús y de sus Apóstoles‑ frecuentaba desde hacía tiempo la Comunidad Esenia del desierto y habla sido formado por e1 gran Maestro Juan el Bautista que ya habla entregado la vida para tejar paso al Señor de la Luz. Fue en casa de Marco donde se concentraron todos los «ungidos». A semejanza del Sol y los doce planetas de nuestro primigenio sistema solar, así en aquella mesa cada apóstol adoptó la forma y postura que correspondía al acercamiento de. las órbitas de los distintos planetas en su proximidad al Sol.

¿Quién era el Sol?…Evidentemente, Jesús; a su derecha: Mercurio o Juan, a su izquierda: Pedro o Venus. Después, Santiago o la Tierra…»Lo que era arriba debía ser abajo» y los Doce como representantes planetarios de todo nuestro sistema se proponían hacer o realizar la ceremonia de la redención solar o de la redención de la materia.

También a semejanza de nuestro sistema, uno de aquellos Doce debía morir (también un planeta llamado Mallona se habla destruido miles de años antes por el mal uso de‑ la energía atómica) efectivamente Judas murió por suicidio, emulando el autoaniquilamiento de la civilización de Mallona, que desapareció por el camino equivocado que hablan emprendido en su día.

Encima de 1a mesa, el pan de trigo y el vino de 1as ceremonias que en muchas ocasiones les habla saciado por e1 sendero de su misión frente a los hombres. El rito que se proponían realizar estaba inspirado en los conocimientos que Jesús habla recibido de los esenios, pues era una ceremonia repleta de emotividad.

E1 pan y el vino eran los atributos del Padre Creador Ra, su genética atraía la energía intelectual del Sol y los corazones de los­ celebrantes se disponían a trascender hacia el infinito. No só1o era comer el pan y beber el vino, sino cumplir el papel de las formas para que en el reino de las esencias se activara la pila liberadora o redentora de la humanidad.

La copa y el brindis del vino era, la alianza entre los hombres y su Padre. En su interior no só1o habla vino; habla ilusiones, pecados, esperanzas y dinamismos etéreos, físicos y psíquicos, acumulados por los seres vivos de este doliente planeta.

Estaba a punto de realizarse la eterna alquimia del espíritu redentor, alejado en cuanto al entendimiento del necio, del involucionado y del apático. Só1o unos pocos entenderían su verdadero significado, pues esa ceremonia era la alquimia más elevada de cuanto se conoce.

Si Jesús el Cristo aceptaba la alianza y la ceremonia, el Sol de nuestro sistema aumentarla el código programático y permitiría a la materia de nuestro sistema solar, progresar en el camino de la sublimación.

Sería después de este rito y a la muerte de Jesús, cuando el astro que nos alumbra redimensionaría sus fluidos y sus frecuencias psíquicas. Y así ocurrió y así habla ocurrido en otras tantas redenciones solares que hubo antes del tiempo bíblico, y que aún habrá después de nuestros días, pues en definitiva «redimir» significa liberar a la materia de sus vínculos a lo perdurable, a lo grosero, a lo inmóvil para que el espíritu se exprese en la libertad, en lo etéreo y en lo sublime.»

Estábamos en la Cena ritual y en el pan y el vino, en la que di jo Cristo:»Este es mi cuerpo y esta es mi sangre» porque efectivamente los frutos (pan y vino) y los seres vivos que habitan en nuestro globo son el resultado  del Sol y de la fotosíntesis biológica que nos permite vivir. Sin el Sol, sin su luz, nada existiría. El vino significaba la sangre, la energía vieja que se renovaba en la transformación solar. Toda esa energía vieja fue alterada y elevada en la simbiosis del sacrificio de Jesús en la cruz. Allí, él vertió hasta la última gota de su sangre hasta que al apagarse el Sol, se apagó su vida. Luego al renacer Jesús, renació otro Sol y otro código programático para cuantos vivimos. Sangre y luz es igual, luz y cuerpo es lo mismo. Así pues, si en vez de poner a Jesús‑Cristo en la cruz, hubieran puesto al propio astro, el milagro habría sido exactamente igual.

«Yo soy la luz del mundo»…Y efectivamente ahora podemos decir sin temor a‑equivocarnos, que aquella ceremonia só1o trascendió a cuantos convocados a sus plantas habían bebido el vino de la Ultima Cena y habían vertido sus lágrimas por el Maestro muerto.

El Maestro de la alquimia habla metido en el alambique perfecto «el Grial» todo el sistema solar al completo, y elevando los ojos al cielo dijo con la mente y con los labios: ¡Padre, sea hecha tu voluntad! y los que allí estaban mutaron el mundo de las formas y de las apariencias. Fueron estáticamente sublimados al mundo de la sustancia y sus ojos no vieron el cuenco de madera elevado sobre sus cabezas, vieron luz; luz purísima y radiante, repleta de colores variopintos y seductores. Encima del Grial, la paloma de la paz y del Espíritu Santo. Y todos los presentes latiendo al unísono grabaron en sus espíritus la ceremonia redentora del Grial. Por ello, toda la tribu esenia y toda la tribu solar, están repitiendo y repetirán este gesto del pan y el vino. Estos seres viejos de los tiempos ante el Santo Grial, pueden revivir las mismas escenas que antaño les hicieron comulgar con la esencia del universo cósmico y no existe ninguna sensación capaz de ser comparada.

Con aquel brindis misterioso y con la ingestión del vino, todos los Apóstoles y sus globos planetarios dijeron: «¡Sí!» y con el «si» aceptaban el nuevo código programático del Astro Rey o Padre Creador de cuanto nos conforma. Sería luego a la muerte de Jesús, cuando la fuerza de la gravedad, esa desconocida por la ciencia, ya no era tan fuerte, y el hombre pudo saltar, crecer y sentir con más intensidad, pues las cadenas de la materia habían aflojado su tiranía.

Comprender este misterio y darle resonancia en nuestras mentes es la «Iniciación del Grial» y a esta Orden esenia só1o tienen acceso los que se cargaron con la cruz del sacrificio y de la renuncia de sus propios egos. Esa Iniciación o estado de conciencia es la alquimia de la comprensión capaz de alear lo alto con lo bajo y compenetrar a un Dios multiforme para ubicarlo en el hueco del cuenco de madera. Este Grial tiene la forma cosmogónica del Macrocosmos, pues es así que geométrica­mente fue emulada la sustancia del Dios‑cósmico. En su redondez esferoidal se sintetizaba el crecimiento contenedor de los universos en expansión.

No só1o el Grial, sino otros elementos de la Revelación Crística de aquel tiempo tuvieron connotaciones esotéricas y de una u otra manera han circulado leyendas sobre su milagrería. Uno de estos objetos es la «Santa Faz» que al parecer una mujer llamada Verónica tenla en su casa celosamente guardada de los romanos que la buscaban con empeño. Se le atribuía la propiedad de curar las heridas al solo contacto con el lienzo. Esta Santa Faz se grabó en el pañuelo que extendió la Verónica a Jesús camino de la cruz. Fue en un momento de desfallecimiento de éste, cuando la mujer, que en su día habla sido curada por el Maestro con el simple roce de su tónica, se precipitó dando codazos a los curiosos ante el Señor postrado, y con lágrimas en los ojos, sacó su mantilla blanca y le secó el sudor, besándole en la frente. Cuando la Verónica hubo regresado a su casa entre la desaprobación de sus vecinos, extendió el lienzo, y con lágrimas en los ojos se arrodilló pidiendo que parte del dolor del amado Jesús, fuera a su pecho y a su corazón, pues no podía aliviar de otra manera el sacrificio del Divino Hacedor que tanto bien la habla hecho. Comprobó con el tiempo que la figura grabada en forma sobrenatural en el pañuelo, no se haba borrado y como dijimos, la guardó celosamente como el más preciado tesoro. Pero la Verónica habla contado el hecho milagroso al colectivo de los Apóstoles y de Marta, y la noticia se habla disparado por toda Galilea hasta que los propios romanos dieron crédito a dicha leyenda y la buscaron para interrogarla.

Se dice asimismo que la Santa Faz fue aplicada a uno de los Generales romanos llamado Tito, y al instante fue cerrada una herida cancerosa que tenla. Luego sería Velosiano, otro de los Generales de Tiberio Emperador de Roma, el que aliviaría a su César, que estaba postrado por la lepra, por medio de la imposición del sagrado lienzo que la Verónica le habla prestado a tal menester.

Después de estos hechos relatados en los Evangelios Apócrifos se perdió la pista de la Santa Faz y como dijimos fueron varios los lugares y las Ordenes que se atribuían la posesión de dicho lienzo.

Otro de los elementos esotéricos y crísticos ha sido la famosa «Sábana Santa de Turín». La NASA la ha investigado con profundidad y oficialmente se pronunció sobre la existencia de Jesús y sobre el tormento que padeció a manos de los judíos de aquel tiempo.

Retornamos a la figura de José de Arimatea que es conocido por determinadas Ordenes como un «Alto Iniciado en los Misterios» y que fue el que portó en su día a lugar secreto el Santo Grial. Tanto José de Arimatea como Nicodemo, amigos de Jesús, formaban parte del Consejo de los Judíos, pero renunciaron a juzgar al Maestro porque eran conscientes de la injusticia que se cometía con un inocente. Este José fue aquél a quien le fue entregado el cuerpo de Jesús, que depositó en un sepulcro nuevo de su propiedad, al que sellaron los romanos por miedo a que fuera arrebatado por sus discípulos.

Cuando José se acercó al Gó1gota para recuperar el sagrado cuerpo, tan solo uno de los ladrones colgados junto a Jesús permanecía en la cruz, puesto que el otro, cumpliendo las palabras del Salvador: «Esta tarde estarás conmigo en el Paraíso» había desaparecido misteriosamente. Fue ante su presencia cuando José de Arimatea sacó de su tónica el Grial glorioso de la Ultima Cena y recogió en su interior las últimas gotas de sangre del costado del Maestro que la lanza del soldado le había producido.

Por el hecho de haber dado sepultura al Maestro, José fue castigado y metido en la cárcel por los judíos, y allí permaneció en la sombra hasta que de repente fue visitado, en presencia astral, por Jesús, que venta acompañado de Dimas ‑el buen ladrón‑ que había muerto junto a él en el Monte Calvario. Después de revelarle su resurrección, le transportaron fuera del calabozo sin que se rompiera una sola puerta. Hecho este que causó la admiración de todos los carceleros que optaron por dejarle en paz.

Luego la leyenda dice que José de Arimatea cogió la sábana del sepulcro, el Santo Cáliz y otros objetos pertenecientes al Maestro y cuando los romanos invadieron Judea, marchó a las tierras lejanas de la vieja Europa.»

Y hasta aquí esta leyenda del Grial, que al decir de muchos, no se trataría tanto de la importancia en si del cuenco de madera o copa de la Ultima Cena, sino de su significación esotérica y quizá y sobremanera, del valor de su trascendencia mística que só1o puede ser observada por quien ha llegado a un determinado estado de conciencia.

Se ha dicho también que ante el Grial cada uno puede ver el solo objeto puramente físico o bien su forma cuatridimensional que lo llena de luz radiante y maravillosa. Es ante esta sagrada reliquia que cada uno «se encuentra a sí mismo y comienza su camino redentor de ayuda a la humanidad. Termina siendo en todo caso, la máxima quimera para el buscador iniciático y alquímico.

Muchos pueden preguntarse: ¿Es que hay dos Griales, el judío y el americano?…No, efectivamente son uno mismo. En el apartado que viene a continuación, queremos dar otra versión autorizada de la historia que circula precisamente por Argentina, en relación a la Santa Copa de la Ultima Cena y otro elemento nuevo que se ha venido en llamar «E1 Bastón de Mando» por el cual y mediante su poder, el poseedor llegada a dominar todas las formas de poder alquímico y espiritual y que al parecer es otra de las joyas más deseadas por todos los Iniciados y buscadores del espíritu.

Este Bastón de Mando, a semejanza de las famosas espadas mágicas de las leyendas nórdicas, tan solo se hace activo en manos del ungido por el cielo, pues este ungido serla el instrumento de justicia y de equilibrio tan necesario para jugar con sus poderosas energías.

Vamos a transcribir un estupendo trabajo realizado por el Profesor Doctor Guillermo Alfredo Terrera, fechado en Capilla del Monte en el mes de octubre del 85, que hace alusión a los hechos místicos de los referidos símbolos, así como a la zona magnética del Uritorco, y que lleva como titulo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL GRIAL DE SUDAMERIA Y EL BASTON DE MANDO

 

EL SANTO GRIAL Y LA CRUZ TENPLARIA.

Los herméticos de Europa mantuvieron durante siglos el estudio y la investigación acerca de conocer los problemas y las posibilidades surgidas a raÍz de la* presencia metafísica del llamado Vaso Sagrado o Santo Grial, y de su posterior aparición en algún lugar de Europa o Sudamérica. La búsqueda fue intensa, y desde Tierra Santa hasta los Pirineos, el Santo Grial fue rastreado por miles de investigadores y estudiosos dedicados a diferentes disciplinas, como fueron los filósofos, metafísicos, herméticos, arqueólogos, religiosos, iluminados y esotéricos.

Basta la década del 40 fue buscado en los monasterios de los Pirineos, y en diferentes lugares del continente sudamericano, especialmente en el cono sur de América, donde la mitología y las leyendas, señalaban, desde hace más de 1000 años, su sagrada presencia. Para la antigua ciencia hermética, el Vaso Sagrado o Cáliz de los cristianos, habla salido de Tierra Santa rumbo a Europa, y de allí fue trasladado a la región meridional sudamericana, para ser depositado eternamente, junto a otro símbolo de poder extraordinario que pertenecía a la sagrada mitología proto‑aria americana y que representaba a un toqui‑lítico denominado E1 Bastón de Mando o la Piedra de la Sabiduría.

Este Santo Grial, para quienes estudian los mitos, las simbologías, leyendas o cosmogonía universal, era el vaso, luego transformado en sagrado, donde José de Arimatea logra recoger la sangre que vierte Jesucristo al ser traspasado por la lanza, el día de la crucifixión y muerte.

Un poeta medieval alemán, llamado Wolfrang Eschembach, compone, entre los años 1170 y 1220, un poema titulado PARSIFAL, donde narra todos los pormenores del Vaso Sagrado.

E1 caballero Parsifal, que en lenguaje persa significa «el hombre o caballero de Persia», era un personaje esotérico, inma­culado, austero, de extraordinaria pureza, y de alucinada concepción religiosa.

En virtud de sus dotes espirituales, se le nombra caballero del Santo Sepulcro, encargado de su custodia y, desde luego, se le entrega el Santo Grial para que lo defien­da con su propia vida.

La orden encargada de la defensa de esos lugares se denominaba de los caballeros del Santo Sepulcro, y tiene vigencia durante muchos años. E1 poeta popular Wolfrang Eschembach era analfabeto y en su país se les denominaba como «minesigers», pues estaban dotados de extraordinaria capacidad filosófica y poética. Por ello, Eschembach, que era un hermético de amplios conocimientos, manifiesta en su antiguo poema que el caballero Parsifal prepara una nave y viaja en ella a un lejano continente, que no es otro que el cono sur americano, llevando con él una gran cruz templaria y el Vaso Sagrado.

Según parece, Parsifal no regresó jamás a Europa, y junto con él se perdió la Cruz Templaria y el Santo Grial, cuya búsqueda resultó infructuosa durante muchísimo tiempo. Lo esencial de este problema metafísico consiste en que el Vaso Sagrado, donde se recoge la sangre bioenergética de Jesús, queda depositado in eternum, en territorio argentino. Tampoco de la Cruz Templaria queda ningún testimonio, pero también puede haber quedado en el mismo cono sur. Recordemos que la simbologfa templaria fue conocida desde hace milenios por los proto­arios y los arios, sean asiáticos o americanos.

Wolfrang Eschembach manifiesta en su poema que no solo se trataba del Santo Grial, sino que también, él venía en busca de una piedra que mantenía la vieja sabiduría de los pueblos asiáticos y americanos, pues en Europa, por esos años del 1150, ya se conocían pormenores del Bastón de Mando o Piedra de la Sabidurfa, que tanto buscaron los alemanes, muchos siglos después. De tal mono, en el cono sur de América, aparece en la década de los 30, la Piedra de la Sabiduría, pero falta aún encontrar el Vaso Sagrado energetizado con la sangre de Jesús, y la Cruz Templaria que lo acompañaba.

 

 

LA PIEDRA DE MANDO.

Todas estas simbologías y tradiciones mitoló­gicas de la cultura humana, fueron analizadas y estudiadas en diversas oportunidades por investigadores de distintos países, entre los que se encuentra el propio sicólogo suizo Carl G. Yung que conoció la existencia positiva del Bastón de Mando del metafísico chileno Miguel Serrano, el cual también conoce la existencia de un poderoso símbolo en el continente americano, que se denomina como la Piedra de la Sabiduría, y que es ubicada por, él, a la altura de Chile y la Argentina, dato por otra parte muy exacto, ya que la Piedra de basalto fue hallada dentro de esa línea geográfica.

Esta Piedra Sagrada representa el poder y la gloria del cono sur americano, desde donde ha de partir la regeneración futura de la especie humana, tal como lo determinan las viejas enseñanzas atesoradas en las escuelas primordiales de la ciencia hermética. El Santo Grial, por su parte, representarla la fuerza mística y esotérica del primitivo cristiano, traída al continente americano como símbolo mitológico de las religiones monoteístas. Entre el Vaso Sagrado y el Bastón de Mando, que incluso buscaba el propio Parsifal, se establecerla la conjunción del resurgimiento de un nuevo mundo, luego de la caída estrepitosa de esta civilización decadente, violenta y egoísta, que está próxima a su fin.

Otros estudiosos e investigadores, que conocieron de la presencia del Toquilítico en el cono sur americano, fueron el ingeniero alemán y notable arqueólogo Barón Jorge Von Hauenachild, quien en el 1948, realizó un estudio completo sobre el Bastón de Mando en el Instituto de Arqueología, Linguística y Folklore de la Universidad Nacional de Córdoba, y constató una edad de 8000 años en esa piedra de origen basáltico, pulida en las técnicas del neolítico inferior, de 1,10 mts. de largo, con 4 cts. en su basé redondeada, y de terminación casi aguda, en su extremo superior. Con lo cual toma la forma de un cono alargado, cuyo peso oscila alrededor‑ de 4 kgs. Su color es negro brillante, y, al ser de basalto, una roca de origen magnético, tiene apariencia de ser un metal de hierro negro azulado.

E1 poeta argentino Arturo Capdevilla menciona en uno de sus poemas el famoso Bastón de Mando del cono sur americano, y en una obra teatral representada en Buenos Aires, la Piedra de la Sabiduría figura en uno de los actos, representada en forma de cilindro alargado, de color negro, pero su base está configurada como si fuese un hexágono, por cuanto el poeta Capdevilla y los productores de la obra, só1o conocían el Toqui Li’tico por sus referencias históricas y metafísicas.

E1 aficionado argentino Mario Rega, en un articulo aparecido en un matutino de Buenos Aires en Julio de 1980, dedicado a los trabajos del estudio chileno Miguel Serrano, se refiere a la Piedra de la Sabiduría y aclara cómo los alemanes, en los años 1100, ya se referían a la negra piedra de basalto.

Los maestros de la ciencia Argentina, entre ellos el profesor universitario Luis Juárez Echegaray, el profesor de sociología y metafísica, Francisco W. Torres, el arqueólogo e ingeniero Anibal Montes, el profesor de filosofía de la historia, de la universidad de Buenos Aires, Mario García Acevedo, el profesor de la misma universidad, Ramón Alcina, conocieron los pormenores de la Piedra de la Sabiduría y eran partícipes de su origen y de su vaticinio proto‑ario. E1 historiador Rodolfo de Ferrari Rueda, no pudo mencionar el Bastón de Mando en sus dos importantes obras sobre Córdoba (Argentina), pues éste se descubrió en el año 1948, después de la publicación de las mismas.

El  minnesinger alemán Wolfrang Eschembach, hablaba de una misteriosa piedra que se encontraba depositada en tierras desconocidas y que representaba la unión y la sabiduría de los pueblos que la habitaban. Lo fundamental consiste en que, el muchas veces milenario Bastón de Mando, tiene presencia física y energética en el cono sur americano y fue hallado, en la década del 30, en las sierras de Córdoba, dentro del ya conocido triángulo menor de fuerzas que se produce debido a una conjunción de energías cósmicas, solares y telúricas que otorgan a esa área geográfica, una intensa y especial actividad energética, y donde el físico italiano BUFFO, instalara su centro de estudios del péndulo, que fue famoso en el mundo contemporáneo.

Así también el filósofo alemán Mario Scheider conoce la presencia del Bastón de Mando en el cono sur americano, y un arqueólogo llamado Manuel Almeida, de una ciudad del interior de la Argentina, se sintió tocado por la presencia de la piedra de basalto y manifiesta que en una ciudad del Tibet tienen una pieza lítica grabada, en la cual están señalados los 3 puntos coordenados de América del Sur.

Desde luego que en esa región asiática se conocen los pormenores del Bastón de Mando en virtud de los conocimientos herméticos que poseen las escuelas primordiales, pero la famosa piedra ‑Cue construida en América del Sur y allí descansa desde hace milenios.

El cacique araucano chileno Calfucurá, cuyo nombre significa casualmente Piedra Azul, conocía perfectamente todos los detalles del Bastón de Mando .de la vieja simbología proto‑aria, y los buscó por distintos lugares de la Argentina, sobre todo en las márgenes del río Azul, pues sabía que esa Piedra era el vínculo de unión y poderío .de todos los pueblos sudamericanos.

Según las descripciones del cacique chileno, se trataba del Toqui­lítico de color azul oscuro. Por lo que vemos, el araucano Calfucurá estaba, lo mismo que. muchas personas, al tanto de toda la verdad .sobre la Piedra de la Sabiduría.

El posterior y definitivo hallazgo del Bastón de Mando, no fue ni casual ni imprevisto. Por el contrario, quien lo descubrió ya conocía de su existencia y de su ubicación aproximada, ya que fue realizado este descubrimiento por un maestro de la ciencia hermética, llamado Orfelio Ulises, de vieja cepa aborigen‑español. Algunos de sus antepa­sados eran de estirpe pampa y nació en el partido de Bolivar, provincia de Buenos Aires (Argentina).

A los 21 años de edad viajó al Himalaya y durante 7 años se preparó en una escuela de sabiduría hermética y espiritual tibetana. Luego regresó a Méjico, y durante 8 años recorrió a pie todos los centros y escuelas primordiales del macizo andino. Ya en Chile, cruzó la cordillera de los Andes y se instalé en Córdoba donde fundó un centro de estudios dedicado a las ciencias del hombre. Según sus propias conversaciones, ya en el Tibet le habían dado la ubicación de la famosa piedra de basalto.

La cultura del hombre tiene sus raíces entrelazadas, pues en Oriente y Occidente no existen, dado que todo es una misma vida desarrollada en distintos tiempos y territorios, pero la sabiduría humana es exactamen­te la misma.

E1 Bastón de Mando fue hallado en las cercanías del cerro Uritorco, dentro del pequeño triángulo de fuerzas que se ubican, aproximadamente, en los puntos geográficos de Jesús María, Alta Gracia, Conlara y Serre­zuela. (Gráfico en la página anterior).

Para el antiguo mensaje, la explicación debería ser buscada en la antípoda del lugar del hallazgo, pues allí está la inversión del día y la noche, en el tránsito solar. En esa antípoda puede haberse encontrado la escuela primordial, o bien, el templo sagrado cuya sabiduría creó el Toqui Lítico que permaneció milenios enterrado, en el vórtice de fuerzas del cono sur americano.

 

EL INCONSCIENTE COLECTIVO.

Este trabajo síquico, a nivel perso­nal, se basa en el ejercicio mental de poder desprenderse totalmente de la memoria heredada, genotípica o ancestral que posee cada ser humano en la programación de sus conocimientos hereditarios. Es, en definitiva, la memoria humana que posee cada individuo. Mediante el control mental y la auto‑inducción, la persona se puede desprender de su conocimiento presente e internarse en un planteamiento síquico que lo lleva fuera del espacio y del tiempo.

Mediante esta actividad mental el hombre puede regresar a sus bases, a sus ancestros, a sus vidas anteriores, a épocas pretéritas, pues en su mente abandona la cápsula física que lo contiene y navega con su inconsciente colectivo por tiempos históricos, geológicos o cósmicos que pueden remontarle a narrar hechos, personajes, acontecimientos, ubicados incluso en el origen o evolución del universo.

Esta transpolación del inconsciente colectivo se efectúa de manera personal, pero generalmente, conducido desde el exterior de su proceso mental, por un guía síquico experimentado, que no induce ‑de manera alguna‑ a la persona en trance, sino que só1o se limita a hacerle preguntas y tratar de ubicar las respuestas con absoluta precisión. En las investigaciones del inconsciente colectivo llevadas a cabo por estudiosos, acerca de los orígenes remotos de la Piedra de la Sabiduría, sus cualidades intrínsecas y las condiciones especiales de sus poseedores, dieron resultados sorprendentes: ninguno de los participantes conocía absolutamente nada del Toqui Lítico y sin embargo, todos coincidieron en relatar los mismos pormenores de su construcción, del lugar geográfico donde tuvo vigencia proto‑histórica, de las condiciones electro‑magnéticas de las cuales fue impuesto, de su manejo cósmico energético, y de ello su construcción en basalto magmático, primera base y concepción originaria del planeta Tierra, sobre la cual se asentaron luego las posteriores líneas geológicas estratigráficas .

 

LA FUERZA INTRINSECA DEL BASTON DE MANDO.

E1 Bastón de Mando dicen los escritores herméticos, fue llegado del espacio cósmico en forma de piedra incandescente, rodeada de gases en expansión y rotando en fuerza centrífuga, hace alrededor de 4800 millones de años, la mitad aproximada de la iniciación originaria del universo, a partir de las enormes explosiones de materia atómica y subatómica que originaron, hace 10000 millones de años, el cosmos en expansión infinita, como si fuese una gigantesca célula en comprensión y descomprensión, tiempo graduado y dotado científicamente por la conversión del uranio en plomo, establecido a través de la vida del planeta Tierra en sus ya mencionados 4800 millones de años.

Su forma cónica alargada se debe a la mayor capacidad para obtener energía exterior para transmitirla mediante su fuerza electro‑magnética expansiva y en la matriz aerodinámica y termodinámica de su estructura de cono alargado y agudo en su extra, o positivo cósmico engrosado en su base de sustentación terrestre, puede recibir y entregar toda la información y formación programada por los maestros, luego de haber pasado las 7 escalas de la preparación para llegar a la cúspide del conocimiento.

Quien manda construir el Bastón de Mando o Piedra de la Sabiduría, fue el aborigen proto‑ario Multán, o Vultán, poderoso cacique de la protohistoria sudamericana y poseedor de todo el saber hermético que guardan los códices y las escuelas primordiales. Vultán fue, asimismo, en otro continente, palabra que designaba a un dios de la mitologfa hiperbórea.

Las culturas se transmiten y conmixtionan, pues son los hombres que las llevan y las transvasan en largos periplos y repeticiones.

El Toqui Lítico fue programado desde la antípoda terrestre y confirmado por las escuelas primordiales de Persia, Himalaya, Los Andes, el Triángulo del Cono Sur, del cercano Oriente y de la antigua Europa. Por ello fue buscado con tanto empeño desde hace siglos, conjuntamente con el Vaso Sagrado del Santo Sepulcro, por multitud de filósofos, y esotéricos de diversos países, como son los chinos, indios, tibetanos, alemanes, europeos, norteamericanos, oriente medio, etc… Gran cantidad de estos estudiosos, investigadores y filósofos, concurrieron a las escuelas tibetanas y a los centros herméticos de Méjico y Perú, y z las más grandes bibliotecas públicas y privadas, en busca de los datos y de la información que, por otra parte, ya estaba determinada desde milenios en el pequeño triángulo de fuerzas del área comachingona del silencioso Uritorco.

 

EL VATICINIO DEL BASTON DE MANDO.

E1 símbolo de la Piedra de la Sabiduría es de tipo cósmico. Abarca el sentido del orden absoluto y de la libertad. Cada microcosmos o cuerpo celeste realiza su propia participación, pero al mismo tiempo, coparticipa con todos los demás en la ley del orden gravitacional. El universalismo, concebido con la mentalidad humana del planeta tierra, es só1o un poder temporal, equivocado y malicioso, pues considera universo al planeta Tierra y, lo que es peor, tiene fines políticos y económicos. La concepción cósmica escapa a lo temporal, se refiere al espíritu y al espacio infinito, al cosmos insondable, cuyo origen y evolución se prueba só1o con teorías que aún no tiene la certeza definitiva pese al adelanto de las ciencias.

Esa Piedra energética, portadora del mensaje y de la sabiduría de milenios, de cuya presencia en el circulo polar hablaron herméticos y esotéricos, descansa en tierras del cono sur y otorga protección y sabiduría a ese territorio y a su pueblo.

El regeneramiento de la humanidad tendrá como epicentro a Sudamérica, y del vórtice triangular de fuerzas saldrá el nuevo hombre que vencerá a la violencia, la droga, el alcohol y el materialismo.

El Bastón de Mando es testigo milenario de la sabiduría proto‑aria, asiática, hiperbórea, atlantídea, maya, azteca, chibcha, inca, quilme, calchaca, sanavirona y comachingona, quienes están presentes y potencia ]izados en ella.

Recordamos que en la década del 30, los geopolíticos alemanes vaticinaban que en los años 80 surgiría en las tierras australes, una nación lider para el mundo de su tiempo. En los años de la década del 40, los maestros argentinos y de otras naciones, manifestaban que ese vaticinio se cumplirá cuando el tiempo y las circunstancias así lo determinaran. Para el año 1978, todos los tiempos estaban cumplidos, pues los años 30, de’ silencio, meditación y estudio, ya estaban superados, y el momento de producirse los grandes cambios se acercaba. La antigua sabiduría había dicho: «Todo está cumplido, só1o falta el chispazo para iniciar la gran acción».

El Vaso Sagrado puede no estar en el cono sur, pero la fuerza incon­trastable de su fe, se encuentra presente. Lo que sí está entre nosotros, irradiando su energía y su mensaje, es la Piedra Cónica de Basalto, la cual traerá la grandeza Argentina y la unión americana, tal como lo sabían los maestros y los viejos caciques americanos, como Calcufurá y Sayhuaqué.

Aquel que por derecho de estar en la octava y última escala, sea poseedor del Bastón de Mando, es un elegido de la leyenda y de los milenios, como lo fue José de Arimatea o Parsifal, el iluminado caballero de la eternidad. (Capilla del Monte 1985)

 

PIEDRA DE SHAMBHALA

Son varias las veces que nos hemos referido a esta mítica ciudad perdida de Asia, polo magnético de la humanidad y de nuevo volvemos a ella y a sus leyendas para reflejar un paralelismo que nos hace sospechar que tanto en Argentina, con la historia del Bastón de Mando, como en la India, con la piedra Chintamani, estamos hablando de la misma cosa, de la misma 1ógica, de la misma piedra y de los mismos seres que se habrían trasladado desde la ciudad oculta del Tibet a la otra orilla de Sudamérica donde se encuentra la ciudad subterránea de Erks o de «E1 Dorado».

Iremos tomado párrafos de un magistral relato del famoso Andrew Tomas, de su libro «Shambhala» donde paso a paso se nos va introduciendo en una semejanza reveladora.

«E1 «calor interno» o radiación de la piedra Chintamani es descrito como «más fuerte que el rádium», pero de una frecuencia totalmente distinta, debida a su gran sensibilidad a las vibraciones mentales. Según viejas crónicas de Asia, el divino mensajero de los cielos dio un fragmento de la piedra al emperador de la Atlántida, Tazlavu.

Desde los tiempos más antiguos, la mayor parte del extraño bloque se conservarla en la Torre de Shambhala, mientras que pequeños fragmentos son a veces transportados a ciertos puntos del mundo, ya al acercarse una nueva Era, ya porque se ha de fundar un nuevo centro de civilización. Sin, embargo, los pequeños fragmentos diseminados de Chintamani permanecen «en relación» con la masa principal en Asia.

En la descripción de uno de estos fragmentos se dice que tiene la longitud del dedo meñique, un color grisáceo y brillante y forma de un hueso de fruta o de un corazón. Lleva grabados cuatro signos jeroglíficos indescifrables. Se dice que las nubes se amontonan cuando la piedra se oscurece, y que se vierte sangre cuando se hace pesada. Si deja oír crujidos, es que el enemigo se acerca. Cuando lanza fuego, es que el mundo está en vísperas de un cataclismo, y cuando una estrella brilla sobre ella, se acercan la paz y la prosperidad.

E1 Bogo Gheghen, pontífice lamaísta de Urga, en Mongolia, ciudad que albergaba hasta 60000 lamas al principio de los años veinte, explicó a Ossendowski una historia tomada de una crónica antigua:

«Cuando Gushi Jan, jefe de todos los olets (tribu mongol del Asia Central) y de los calmucos (tribu mongol de Rusia), hubo terminado la guerra contra los gorros rojos del Tibet, llevóse con él la «piedra negra» que el Rey del Mundo habla enviado como presente al Dalai‑lama.»

Según este relato, la piedra permaneció durante algún tiempo en Urga (Ulan Bator). Fue un periodo afortunado para Mongolia, hasta que el talismán desapareció. Los monjes relatan que los sacerdotes reyes de mongolia ‑la mayoría, tibetanos‑ hablan podido predecir el futuro usando la piedra Norbu‑rinpoch. Signos y letras aparecidos en su superficie hablan sido descifrados por altos lamas. Estas profecías se referían a todas las naciones.

La tradición oculta de Asia . nos dice que muchos reyes, y jefes poseyeron esta piedra mágica.en tiempo histórico Akbar, en la India y Salomón en Judea, son citados en la lista de los poseedores temporales de la piedra.

El pequeño fragmento de la piedra cósmica descrito anteriormente fue enviado a Europa para ayudar al establecimiento de la Sociedad de las Naciones. E1 intento fue un fracaso. Su éxito fue deseable tras la espantosa Primera Guerra Mundial.

Desde Europa el fragmento fue devuelto a Shambhala por Nicolás Roerich en las prostimerías de la década de los años veinte «Afirmamos comprender el curso predesti­nado de la Piedra que vuelve a su punto de sujección», dice una leyenda de oriente. La expedición de Roerich, que devolvía Chintamani a Shambhala, estuvo sembrada de dificu1tades a través del Asia Central. E1 explorador ha­bla de ello en uno de sus libros, en el que menciona en verso, hasta los nombres de sus portado res chinos y tibetanos:

«Fu, Lo y Ho transportan la Piedra, Yenno, Guyo y Dja les ayudan solícitos». Las raras personas que tuvieron el privilegio de sentir las radiaciones emitidas por la piedra, atestiguan que dispensa un poderoso influjo de energías cósmicas y una transformación de la consciencia.

En su cuadro, que lleva el nombre de Chintamani, Roerich representa a un poney cargado con un cofre circuido de una brillante aureola. En este cofre, la piedra era devuelta a la Torre de Shambhala, mientras el poney camina bravamente por el fondo de una sombría barranca dominada por gigantescas rocas. Los guardias de la caravana tenían por instrucciones proteger la caja que contenta el tesoro. A despecho de los bandidos y de un frío intenso, que mató a varios animales de tiro, la piedra volvió a su lugar sin daño alguno. «Como un diamante, brilla la luz sobre la Torre del Dueño de Shambhala», dice un libro oriental. La historia de una piedra llegada a la Tierra desde un mundo lejano es seguramente fantástica, como lo son las fábulas del Tibet y de Mongolia que hablan de seres vivos en lejanas estrellas, mucho antes de nuestra Era Espacial.

Siguiendo con el tema de los objetos procedentes de otro mundo, citaremos aún una maravillosa fábula del Tibet. Los tibetanos creen que, en un tiempo remoto, una varita mágica cayó en Lhassa procedente de los cielos. Fue a parar cerca del monasterio de Sera. Este cetro de oro, o Dorje, se conservó durante siglos en esta lamasería. Por, otra parte, el Dalai‑lama lleva el titulo de «Poseedor del Rayo», ya que se atribuye al Dorje el poder de dominar el fuego. Se dice que una brillante luz emana de la varita en el curso de ciertas ceremonias religiosas. El Dorje lleva una manga corta y un botón de loto en cada extremidad. En la mayor parte de las lamaserías tibetanas se encuentran copias del original en plata, bronce y hierro. Aunque el Dorje tal vez sea una especie de aparato eléctrico cuyas extremidades esféricas actúan a guisa de cátodo y ánodo, los Altos lamas rechazan esta hipótesis. En tal caso actuarla bajo la acción de una fuerza desconocida que controlaría la mente de un yoqui budista ejercitado.

Según determinadas fuentes, el Dorje más poderoso se hallaría en manos del Dueño de Shambhala. Este ejemplar se describe como una varita de metal cuyos globos son dos gruesos diamantes. Lo mismo que la Chintamani, este Gran Dorje es capaz de acumular y emplear las fuerzas cósmicas potenciales.

 

VISION DEL CALIZ DE LA SANTA CENA

Existe un texto no ciertamente muy conocido referido a una visión que tuvo la religiosa alemana Ana Catalina Emmerick (1774‑1824) donde se narra la procedencia del Grial y sus poseedores.

El origen parece vinculado a los ángeles (podria entenderse mejor como extraterrestres) que en todo momento siguieron la pista de la Copa Divina para que apareciera en los sitios y momentos importantes para la revelación.

La procedencia de estos misteriosos seres nos lleva de nuevo a las antiguas ciudades escondidas de mítica memoria: «Ved aquí hombres hermosos que vienen de una ciudad opulenta»..:. Pero es mejor que  transcribamos la visión, y seguramente los que han seguido nuestra trayectoria investigadora, no só1o verán extraterrestres, sino acaso algún transmisor o talismán capaz de acompañar los pasos decisivos de la humanidad.

«E1 cáliz que los apóstoles llevaron a la casa de Verónica, es un vaso maravilloso y misterioso. Había estado mucho tiempo en el templo entre otros objetos preciosos y de gran antigüedad, cuyo origen y uso se había olvidado. Una cosa igual ha sucedido en la Iglesia cristiana, de donde muchas joyas antiguas consagradas han pasado al olvido con los años. Muchas veces se han desenterrado, vendido o compuesto vasos viejos y otras joyas enterradas en el polvo del templo. Así es que, con la permisión de Dios, este vaso sacratísimo, que nunca se había podido fundir a causa de su materia desconocida, fue hallado por los sacerdotes en el tesoro del templo, entre otros objetos que no se usaban, y luego vendido a un aficionado a antigüedades. El cáliz comprado por Serafia había servido ya muchas veces a Jesús para la celebración de las fiestas, y desde ese día fue propiedad constante de la santa comunidad cristiana. Este vaso no siempre se conservó en su estado actual: quizás con ocasión de la Cena del Señor habían juntado las diferentes piezas de que se componía. E1 gran cáliz estaba puesto en una azafate, y alrededor había seis copas. Dentro del cáliz había otro vaso pequeño, y encima un plato con una tapadera redonda. En el pie del cáliz estaba embutida una cuchara, que se sacaba con facilidad. Todas estas piezas estaban envueltas en paños y puestas en una bolsa de cuero, si no me equivoco. El gran cáliz se compone de la copa y del pie, que debe haber sido añadido después, pues estas dos partes son de distinta materia. La copa presenta una masa morena y bruñida en forma de pera; está revestida de oro, y tiene dos asas para poderla agarrar. E1 pie es de oro puro, divinamente trabajado, con una culebra y un racimo de uvas por adorno, y enriquecido con piedras preciosas.

El gran cáliz se guarda en la iglesia de Jerusalén, cerca de Santiago el Menor, y lo veo todavía conservado en esta ciudad: ¡tornará de nuevo a darse a luz como ha aparecido esta vez! Otras iglesias se han repartido las copas que lo rodeaban; una de ellas está en Antioquía, otra en Efeso: pertenecían a los Patriarcas, que apuraban en ellas cierta bebida misteriosa cuando recibían y daban la bendición, como lo he visto muchas veces.

El gran cáliz estaba en casa de Abraham: Melquisedec lo trajo consigo del país de Semiramis a la tierra de Cannaán, cuando comenzó a fundar algunos establecimientos en el mismo sitio donde se edificó después Jerusalén: él lo usó en el sa­crificio, al ofrecer el pan y el vino en presencia de Abraham y se lo dejó a este Patriarca. Este vaso había estado también en el Arca de Noé.

«Ved aquí hombres hermosos que vienen de una ciudad opulenta: está edificada a la antigua; se adora en ella lo que se quiere; adórase hasta los peces. El viejo Noé, con un palo al hombro, está junto al Arca; la madera de construcción está puesta a su lado. No, no son hombres: debe ser algo más elevado, según su belleza y su serenidad; traen a Noé el Cáliz, que sin duda se ha perdido; no sé cómo se llama este sitio. Hay en el cáliz una especie de grano de trigo, pero más grueso que los nuestros; es como un grano de mirasol, y hay también un sarmiento pequeño. Dicen a Noé que hay en él un misterio, y que debe llevarlo consigo. Mirad: pone el grano de trigo y el sarmiento en una manzana amarilla que coloca en la copa. E1 cáliz está labrado con traza maravillosa. Hay un misterio que yo no sé: es el cáliz que he visto figurar en el sitio donde estaba el espino ardiendo».

Los que trajeron el cáliz a Noé llevaban un vestido largo, blanco, y se parecían a los tres hombres que venidos a casa de Abraham le prometieron que Sara pariría. Me pareció que sacaron de la ciudad una cosa santa que no debía perecer con ella, y que la daban a Noé. E1 cáliz estuvo en Babilonia en casa de los descendientes de Noé que se hablan mantenido fieles al verdadero Dios. Estaban sometidos a esclavitud por Semiramis. Melquisedec los condujo a la tierra de Canaán, y llevó el cáliz. Vi que tenía una tienda cerca de Babilonia, y que antes de conducirlo bendijo en ella el pan y se lo distribuyó, sin lo cual no hubieran tenido fuerza para seguirle. Esta gente tenia un nombre como samaneos. E1 se sirvió de ellos y de algunos cananeos habitantes en grutas, cuando comenzó a edificar sobre los montes donde estuvo después Jerusalén. Abrió cimientos profundos en el sitio donde se alzaron luego el Cenáculo y el templo, y también hacia el Calvario. Sembró trigo y plantó viña. Después del sacrificio de Melquisedec, el cáliz se quedó en casa de Abraham. Fue también a Egipto, y Moisés lo tuvo en su poder. Estaba hecho de un modo singular, muy compacto, y no parecía trabajado como los metales; semejaba el producto de un vegetal. Só1o Jesús sabía lo que era.»

Como podemos leer en está página, hacen una descripción perfecta de los mismos extraterrestres que visitaron a Abraham.

 

EL PROGRAMA ESENIO

Recientemente hemos publicado un trabajo que hacia referencia a dicho programa y por tanto no nos extenderemos en definirlo. Simplemente queremos profundizar en las apariencias de los movimientos programáticos extraterrestres que operan en la Tierra. Para ello tomaremos lo que conocemos: la Asociación Adonai para la Fraternidad Cósmica.

Nuestra Asociación tiene 1ógicamente un aparato o forma física y convencional que se encarga de divulgar, de establecer las pautas humanas y la realización formal de toda una filosofía. Esta enseñanza es la misma que la de los esenios del desierto, pero claro, está adaptada a un nuevo tiempo y a una nueva forma más científica y armónica. Podría decirse que de antaño se conserva el espíritu y no la forma. Es este espíritu el que otorga a la Asociación Adonai unos valores bien definidos en el silencio, la humildad, la constancia y la fuerza de la paciencia realizativa.

A semejanza de aquellos monjes aislados y meditabundos que nunca cerraron sus puertas a la misericordia y al amor fraternal, tampoco los miembros de Adonai son partidarios del proselitismo ni les gusta salir de sus reductos de autorrealización para convencer a nadie. Más bien, y por el contrario, buscan el perfeccionamiento de las acciones y de la convivencia, así como del mundo mental, que lo desean absolutamente limpio y transparente.

Aquellos hombres del desierto esperaban ansiosamente que el Cordero Solar descendiera y les guiara por el camino del nuevo tiempo y del nuevo reino. Y en este fin nada ha cambiado puesto que nuestra pretensión es haber regresado en el tiempo para de nuevo esperar al citado Cordero que de una forma definitiva vendrá para instaurar su alianza con el hombre.

Las personas de ayer y las de hoy que se formaron en las soledades de la comunidad fraterna, nunca buscaron los primeros puestos, sus dueños y sus patrones no eran humanos sino astrales y divinos. Cuando estos patrones o Señores de la luz oculta ordenaban salir; salían. Cuando ordenaban estar; estaban y cuando decidían publicar; publicaban.

Llegaron a conocerse a si mismos de tal manera que sus canales receptivos e intuitivos estaban pulidos y frescos para determinar en todo momento cuál era el dictado interno y cuál era la orden que sus arquetipos ocultos les ordenaban.

Ejemplo de ese dictado lo podemos encontrar claramente reflejado en el famoso Juan el Bautista, que en todo momento escuchó la voz de su arquetipo y ejecutó las ordenes recibidas. En este ser existían bien definidas sus dos personalidades carismáticas: Una, la que gobernaba y construía con su esfuerzo diario de abnegación y de preparación para la virtud; la otra, la obediencia radical a ese susurro que de vez en cuando le decía: «¡Animo hijo mío!»… y que en su día le ordenó: «¡Marcha al desierto y aquél que veas coronado de paloma y de luz, será tu Señor, el Señor de la luz; el Cristo de mi Verbo!»… y  Juan a semejanza de los otros hermano; suyos, Marcos, Lucas, Andrés y otros muchos, se abnegaba y se ilusionaba en aquel tiempo precario y repleto de vicisitudes.

Alguien podría decir que existe una aparente apatía por trascender desde la soledad o el trabajo autorrealizativo al mundo externo, pero es que la 1ógica del funcionamiento de esta tribu espiritual no es semejante a la 1ógica convencional humana. Veamos: Imaginad que un budista, un mahometano, un esoterista y un mago, distribuidos por la India, Arabia, Europa y América ‑por escoger algunos lugares‑ progresan individualmente sin conocerse entre ellos, en sus propias religiones. Así pues cada uno consigue el virtuosismo de su propia doctrina y por tanto ha accedido a la cumbre de las posibilidades de autorrealización comen a los seres de su propio colectivo.

Estos seres dispersos ya han dejado de ser budistas, mahometanos, esoteristas y magos para entrar en un nuevo templo de conciencia universalista. Por tanto los antiguos guías espirituales les han dejado para que otros arquetipos astrales les tomen de la mano para caminar en el sendero del conocimiento.

Ahora, imaginemos que el Dios arquetípico de los valores esenios, que ­caprichosamente nosotros llamamos «Adonai», les toma desde su imponde­rabilidad y les inculca su patrón, su inquietud, su idea primigenia. Cada uno de ellos, aún separados por mi les de Kms. es una sola familia aunque no lo sepan, pues en sus sueños, en sus añoranzas y en sus inquietudes están traduciendo la voluntad de Adonai. Podríamos decir que cada uno de ellos es un poco el otro y todos juntos la idea pura del arquetipo, ya que éste se vale de los ojos de uno, de la voz de otro, y de las manos del siguiente para expresarse, para crecer y para interpretar su papel divino en la tercera dimensión.

En un momento determinado, uno por un sueño, otro por la lectura en los signos mágicos y otro por intuición e interpretación de una correlación de hechos, sienten que tienen que ir a un determinado sitio ‑para poner un ejemplo ponemos a un ermitaño llamado Juan que permanece en ese estado de conciencia capaz de entenderlos, recibirlos y atenderlos‑. Este Juan no es los ojos, la cara o las manos de Adonai, sino que es el que reúne más del arquetipo; es decir, la consciencia mental del mismo. Llega el primero de los inducidos y se encuentra con Juan al que reconoce. Hablan por tanto del programa y realizan la ceremonia de la fraternidad y del reencuentro. Se pronuncian los compromisos, así al realizar los votos en la materia, quedaban sujetos los compromisos en el cielo, pues está dicho: «Lo que atareis en la tierra, atado quedará en el cielo». Y en ese momento Juan dirá al budista: «Regresa en libertad y sé el mejor budista. Cuando se despierte el siguiente, háblale del conocimiento y empújale a ser el primero de los budistas. » Luego al mahometano le dirá: «Regresa y se el primero de los tuyos, pero no te dejes atrapar por la forma. No rompas sus esquemas y vive aparentemente con ellos. Cuando el despierto llegue ante tus ojos, repite la ceremonia e invítale a que sea el primero en la humildad, en la tolerancia y en el amor». Más tarde llega el esoterista y le dice: «Ahora eres consciente de un mayor nivel, no rompas las formas de los que caminan aún por los peldaños inferiores. Irradia sabiduría con la ética que has aprendido. Si llegara el maduro, siéntale a la mesa del conocimiento y dale a beber el Grial de la sabiduría». Llegó el mago y le dijo: «Que tu magia no sea formal sino sustancial, que no se arrope de sensacionalismo sino de efectividad carismática. Estate entre ellos pero no seas ya desde ahora como ellos son».

Y así Juan ya no estaba en la cueva, sino en la India, Arabia, Europa y América, pues al crecer sus discípulos crecía él y al crecer él crecía el cosmos entero en una justa expresión geométrica de seres concienciados y llamados al nuevo templo espiritual.

Así se realizó el programa esenio y así se viene realizando ahora. Pero como todo programa, debe nacer, crecer, multiplicarse y aparentemente morir en el mundo de las formas, aunque no de las ideas y de la sustancia.

A su tiempo, la voz que Juan escuchaba en su interior le dijo: «¡Vé y. señala al mal para que los nuevos retoños cojan la antorcha de la continuidad!». Y Juan salió de la cueva y señaló al mal por medio de la verdad, que ahora si se podía revelar. Y en la India, en Arabia, en Europa y en ,el resto del mundo, cada iniciado esenio gritó la verdad y el orbe se conmovió y tembló ante la fuerza irradiante de estos leones del espíritu. Los poderosos se juntaron para darles muerte y así terminar de escuchar una verdad que turbaba los corazones de los impíos y no dejaba dormir ni descansar a los negativos. En todos los lugares de la Tierra fueron muriendo aquellas partículas de Adonai, pero la ignorancia humana no sabia que la nueva generación esenia ya había nacido y que dentro de algún tiempo se comenzarla la nueva revolución del espíritu para que reencarnara el esenio muerto a través de *su propio hijo, y seguir sirviendo la misma idea que desde la formación del planeta siempre habla estado. Y Juan renació y renació en cada siglo, en cada lugar y en cada conciencia de la propia tribu que fue, es y será la sal y la levadura de la humanidad.

Por eso muchos que llegan ante nuestras puertas só1o ven formas y maneras y se van por el mismo camino sin haber realizado el compromiso, aún no están maduros para penetrar en la familia espiritual. Otros llegan y parecen entender y comprender cuanto sus espíritus demandan, pero no obstante la Fuerza es débil y al poco son anegados y anulados por la inercia de la humanidad. Y los menos, se reencuentran con lágrimas en los ojos y desde el fondo de sus corazones sale un: «¡Hermano!»…y se reanuda el compromiso, se bebe el vino y se come el pan; se ríe, se siente y se activa la imaginación, el coloquio de las esencias y la voluntad de proseguir en la escarpada montaña de la sabiduría.

Queridos hermanos dispersos por el mundo: Aquellos que sean señalados por el Señor de nuestros espíritus, comprenderán que aún en la lejanía y repletos de formalismos, han entrado en el nuevo templo y en el nuevo compromiso espiritual que les hace vibrar al sonido del eterno vocablo del amor “ hermano «…¡Coged los bastones que son vuestro cetro de espinas dolorosas, cubriros con el manto blanco de la pureza, llevad el agua del bautismo, el pan y el vino de la comunión y volved a juntaros en los parajes del desierto para esperar al Divino Hijo de la Luz, al Cristo y cordero de Ra!

Los signos de los cielos son benignos y los corazones de la vieja tribu laten con fuerza porque saben llegado el día del retorno. El eterno viajero regresa con su milicia, y espera un pueblo bien dispuesto y preparado: ¡Trabajad, trabajad hasta caer rendidos en la viña del Señor!

Puede ser que algún día lleguen los inquisidores y el maligno, y maten al ermitaño de pieles roídas por el viento del desierto, pero para entonces el templo ya estará construido y las voces de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, apagarán todo mal, toda iniquidad y toda blasfemia. Para entonces, el cielo será otro cielo y la tierra se verá preñada por otra nueva energía vital.

Los perversos servidores del mal no entendieron que nuestra fuerza nace del dolor y que la sangre vertida en la batalla, edifica la redención crística.

En cuanto lean estos pasajes, muchos se preguntarán: Pero…¿quiénes son estos esenios?…La respuesta es muy simple y clara: Los esenios son los verdaderos y primitivos cristianos que asumieron la revelación mesiánica de Jesús.

Habría no obstante que matizar que no todos los esenios asumieron la llegada reveladora del Maestro, puesto que só1o los que permanecían bajo la influencia de Juan el Bautista comprendieron por revelación que aquel Nazareno de ademanes carismáticos y que hacia vibrar con su entrañable voz, era el esperado, el deseado y señalado en todos los viejos escritos de los patriarcas.

Hubo ciertamente otra rama de los esenios que se aferró a una rigidez excesiva de la doctrina y permaneció con la idea nacionalista de Israel como pueblo elegido. Estos fueron exterminados por los romanos. La mayoría de los supervivientes de aquella matanza marcharon como esclavos en las galeras a Roma y fue allí donde se conformaron las primeras comunidades judeo‑cristianas que con el tiempo y por inspiración de los Apóstoles de Jesús, aceptaron el signo revelador y mesiánico del Maestro.

Casi cien años antes de la llegada del Nazareno hubo al parecer una importante excisión dentro de la comunidad esenia del desierto, formándose dos grupos bien diferenciados: Uno, más intransigente y otro que marchó a Damasco, algo más tolerante y librepensador. De este último se supone, recibió el impulso la comunidad de Juan que vivía en el Jordán, donde se habría acercado presumiblemente la familia de María e Isabel, preparando su misión y la concepción milagrosa de ambas mujeres, de cuyos vientres habrían de nacer los ungidos.

También parece imponerse la idea de que la mayoría de los Apóstoles de Jesús, lo eran previamente de Juan el Bautista, en cuyo caso, todo hace pensar que hubo una aceptación implícita en el cambio de signo esenio hacia el cristianismo.

Hubo un historiador de la Iglesia, el Obispo Eusebio, que declaró en sus escritos:»Los antiguos esenios eran cristianos y sus antiguos escritos, eran nuestros Evangelios y nuestras Epístolas». Y a mayor abundancia, habría que remontarse antes del Siglo III, que fue cuando vivió el Obispo Eusebio, para llegar a Flavio Josefo que no describió ningún cristiano durante el Siglo I, puesto que tan solo se concebía la comunidad esenia como heredera de la idea espiritualista y esotérica del conocimiento. Fue después de este Siglo I, cuando la influencia de los Apóstoles y de Pablo, hizo la alquimia de la transformación a los valores crísticos. Jesús a su vez, marcha a su dimensión solar prometiendo que será después y no antes de su partida, cuando comprendan el verdadero significado y lo trascendente de su revelación, por tanto el tema esenio es decisivo, antes, durante y después de la llegada de Jesús  y su espíritu continua hasta nuestros días, llámese como quiera ser llamado y asígnesele la etiqueta que mejor convenga, en el fondo todo el conocimiento es uno y só1o los intérpretes de sus facetas son los que hacen las divisiones.

Hemos citado a Flavio Josefo y queremos transcribir el texto de su narración al respecto puesto que acudiendo a la fuente pura se desvanecen todas las dudas:

«Habla entre los judíos tres géneros de filosofía: el uno seguían los fariseos, el otro los saduceos, y el tercero, que todos piensan ser el más aprobado, era el de los esenios, judíos naturales, pero muy unidos con amor y amistad, y los que más huían de todo ocio y deleite torpe, y mostrando ser continentes y no sujetarse a la codicia, tenían esto por muy gran virtud. Estos aborrecen los casamientos, y tienen por parientes propios los hijos extraños que les son dados para adoctrinar­los; muéstranles e instrúyenlos en sus costumbres, no porque sean ellos de parecer deberse quitar o acabar la sucesión y generación humana, pero porque piensan deberse todos guardar de la intemperancia y lujuria, creyendo que no hay mujer que guarde la fe con su marido castamente, según debe.

Suelen también menospreciar las riquezas, y tienen por muy honrosa la comunicación de los bienes uno con otro; no se halla que uno sea más rico que otro; tienen por ley que quien quisiere seguir la disciplina de esta secta ha de poner todos sus bienes en común, para servicio de todos, porque de esta manera, ni la pobreza se mostrase ni la riqueza ensorberbiese; pero mezclado todo junto, como hacienda de hermanos, fuese todo un comen patrimonio. Tienen por cosa de afrenta el aceite, y si alguno fuere untado con él contra su voluntad, luego con otras cosas hace limpiar su cuerpo, porque tienen lo feo por hermoso, salvo que sus vestido estén siempre muy limpios; tienen procuradores fijos para todas sus cosas, en comen y juntos. No tienen una ciudad determinada en donde se recojan; pero en cada una viven muchos, y viniendo algunos de los maestros de la secta, ofrécenle todo cuanto tienen, como si le fuese cosa propia; vénse con ellos, aunque nunca los hayan visto, como muy amigos y muy acostumbrados, por esto en sus peregrinaciones no se arman, sino a causa de los ladrones, y no llevan consigo cosa alguna; en cada ciudad tienen cierto procurador del mismo colegio, el cual tiene cargo de recibir todos los huéspedes que vienen, y éste tiene cuidado de guardar los vestidos y proveer de lo más necesario a su uso. Los muchachos que están aún debajo de sus maestros, no tienen todos más que una manera de vestir, y el calzar es a todos semejante; no mudan jamás vestido ni zapatos, hasta que los primeros sean, o rotos o consumidos con el uso del andar y servicio; no compran entre ellos nada ni lo venden, dando cada uno lo que tiene al que está necesitado; comunícanse cuanto tienen, de tal manera, que cada uno toma lo que le falta, aunque sin dar uno por otro y sin este cambio tienen todos libertad de tomar de cada uno que les pareciere aquello que les es necesario.

Tienen mucha religión y reverencia, a Dios principalmente; no hablan antes que el sol salga, nada que sea profano, antes le suelen ofrecer ciertos sacrificios y oraciones, como rogándole que salga; después los procuradores dejan ocuparse a cada uno en sus cosas, y después que ha entendido cada uno en su arte como debe, júntanse todos, y cubiertos con unas toallas blancas de lino, lávanse con agua fría sus cuerpos; hecho esto, recógense todos en ciertos lugares adonde no puede entrar hombre de otra secta. Limpios, pues, y purificados de esta manera, entran en su cenáculo, no de otra manera que si entrasen en un santo templo y sentados con orden y con silencio, póneseles a cada uno el pan delante, y el cocinero una escudilla con su potaje, y luego el sacerdote bendice la comida porque no les es lícito comer bocado sin hacer primero oración a Dios; después de haber comido hacen sus gracias, porque en el principio y en el fin de la comida dan gracias y alabanzas a Dios, como que de él todo procede, y es el que les da mantenimiento; después, dejando aquellos vestimentos casi como sagrados, vuelven a sus ejercicios hasta la noche, y recogiéndose entonces en sus casas cenan, y junto con ellos los huéspedes también, si algunos hallaren. No suele haber aquí, entre ellos, ni clamor, ni gritos, ni ruido alguno; porque aún en el hablar guardan moderación grande, dando los unos lugar a los otros y el silencio que guardan parece a los que están fuera de allí una cosa muy secreta y muy venerable; la causa de esto es la gran templanza que guardan en el comer y beber, porque ninguno llega a más de aquello que sabe serle necesario.

Pero aunque no hacen nada, en todo cuanto hacen, sin consentimiento del procurador o maestro de todos, todavía son libres en dos cosas y son éstas: ayudar al que tiene de ellos necesidad y tener compasión de los afligidos, porque permitido es a cada uno socorrer a los que fueren dignos, según su voluntad, y dar a los pobres mantenimiento. Solamente les está prohibido dar algo a sus parientes y deudos sin pedir licencia a sus maestros; saben moderar muy bien y templar su ira, desechar toda indignación, guardar su fe, obedecer a la paz, guardar y cumplir cuanto dicen, como si con juramento estuviesen obligados; son muy recatados en el jurar, porque piensan que es cosa de perjuros, porque tienen por mentiroso a aquel a quien no se puede dar crédito sin que llame a Dios por testigo. Hacen gran estudio de las escrituras de los antiguos, sacando de ellas principalmente aquello que conviene para sus almas y cuerpos, y por tanto, suelen saber la virtud de muchas hierbas, plantas y raíces y piedras, saben la fuerza y poder de todas, y esto escudriñan con gran diligencia.

A los que desean entrar en esta secta, no los reciben luego en sus reuniones, pero danles un año entero de comer y beber con la misma orden que si con ellos estuviesen juntamente, dándoles también una túnica, una vestidura blanca y una azadilla. Después que con el tiempo han dado señal de su virtud y continencia, recíbenle a comer con ellos y participa de sus aguas y lavatorios, para recibir con ellos la castidad que debe guardar, pero no le juntan a comer con ellos, porque después que ha mostrado su continencia, experimentan sus costumbres por espacio de dos años más, y pareciendo digno, es recibido entonces en la compañía. Antes que comience a comer de las mismas comidas de ellos y después que con los hombres guardara toda justicia, y no dañara de voluntad, ni de su agrado a alguno, ni aunque se lo manden; y que ha de aborrecer a todos los malos, y que trabajará con los que siguen la virtud de guardar verdad con todos, y principalmente con los príncipes, porque sin voluntad de Dios, ninguno puede llegar a ser rey ni príncipe; y si aconteciere que ó1 venga a ser presidente de todos, jura y promete que no ensoberbecerá, ni usará mal de su poder, para hacer afrenta a los suyos, pero que ni se vestirá de otra diferente manera que van todos, no más rico ni más pomposo, y que siempre amará la verdad, con propósito e intención de convencer a los mentirosos; también promete de guardar sus manos limpias de todo hurto, y su ánima pura y limpia de provechos injustos; y que no encubrirá a los que tiene por compañeros y que le siguen algún misterio; y que no publicará nada de ellos a la gente profana, aunque alguno le quiera forzar amenazándole con la muerte. Añaden también que no ordenará reglas nuevas, ni cosa alguna más de aquellas que ellos han recibido. Huirán todo latrocinio y hurto; conservarán los libros de sus leyes, y honrarán los nombres de los ángeles. Con estos juramentos prueban y experimentan a los que reciben en sus compañías, y fortalécenlos con ellos; a los que hallan en pecado, échanlos de la compañía; y el que es condenado muchas veces, le hacen morir de muerte miserable; los que están obligados a estos juramentos y ordenanzas no pueden recibir de alguno otro comer ni beber, pero si comer como bestias las hierbas crudas, de tal manera que se les viene a adelgazar tanto sus miembros con el hambre, que vienen finalmente a morir; por lo cual, teniendo muchas veces compasión de muchos, los recibieron ya estando en lo úitimo de su vida, creyendo y juzgando que bastaba la pena recibida por los delitos y pecados cometidos, pues los había llevado a la muerte.

Son muy diligentes en el juzgar y muy justos; entienden en los juicios que hacen no menos de cien hombres juntos, y lo que determinan se guarda y observa muy firmemente; después de Dios tienen en gran honra a Moisés, fundador de sus leyes de tal manera, que si alguno habla mal contra él es condenado a muerte. Obedecer a los viejos y a los demás que algo ordenen o mandan, tienen por cosa muy aprobada; si diez están juntos, no hay quien hable a pesar de los otros; guárdanse de escupir en medio o a la parte derecha, y honran la fiesta del sábado más particularmente y con más diligencia que todos los otros judíos; y no só1o preparan un día antes, por no encender fuego, el día de fiesta, pero ni aun osan mudar un vaso de una parte a otra ni purgan sus vientres, aunque tengan necesidad de hacerlo. Los otros días cavan en tierra un pie de hondo con aquella azadilla que dijimos arriba que se da a los novicios, y por no hacer injuria al resplandor divino, hacen sus secretos allí cubiertos, y después vuelven a ponerle encima la tierra que sacaron antes y aún esto lo suelen hacer en lugares muy secretos, y siendo esta purgación natural, todavía tienen por cosa muy solemne limpiarse de esta manera.

Distinguense unos de otros, según el tiempo de la abstinencia que han tenido y guardado en cuatro órdenes, y los más nuevos son tenidos en menos que los que los preceden, tanto, que si tocan a alguno de ellos se lavan y limpian, no menos que si hubiesen tocado algún extranjero; viven mucho tiempo, de tal manera, que hay muchos que llegan hasta cien años, por comer siempre ordenados platos y muy sencillos; y según pienso por la gran templanza que guardan. Menospre­cian también las adversidades, y vencen los tormentos con la constancia, paciencia y consejo, y morir con honra júzganlo por mejor que vivir.

La guerra que tuvieron éstos con los romanos mostró el grande ánimo que en todas las cosas tenían, porque, aunque sus miembros eran despedazados por fuego y diversos tormentos, no pudieron hacer que hablasen algo contra el dolor de la ley ni que comiesen alguna cosa vedada, y aun no rogaron a los que los atormentaban, ni lloraron siendo atormentados, antes riendo en sus. pasiones y penas grandes, y burlándose de los que se las mandaban dar, perdían la vida con alegría grande, muy constante y firmemente, teniendo por cierto que no la perdían, pues la hablan de cobrar otra vez.

Tienen una opinión por muy verdadera que los cuerpos son corruptibles, y la materia de ellos no es perpetua, pero las almas quedan siempre inmortales, y siendo de un aire muy sutil, son puestas dentro de los cuerpos, como en cárceles, retiradas con placeres naturales; pero cuando son libradas de estos nudos y cárceles, libradas como de servidumbre muy grande y muy larga, luego reciben alegría y se levantan a lo alto; y las buenas, conformándose en esto con la sentencia de los griegos, viven a la otra parte del mar Océano, adonde tienen su gozo y su descanso, porque aquella región no está fatigada con calores, ni con aguas ni con fríos, ni con nieves, pero muy fresca con el viento occidental que sale del Océano, y ventada muy suavemente, es muy deleitable. las malas animas tienen otro lugar lejos de allí, muy tempestuoso y muy frío lleno de gemidos y dolores, adonde son atormentadas con pena sin fin. Paréceme a mí que con el mismo sentido los griegos han apartado a todos aquellos que llaman Héroes y medio dioses en unas islas de bienaventurados, y a los malos les han dado un lugar allá en el centro de la Tierra, llamado Infierno, adonde fuesen los impfos atormentados; aquí fingieron algunos que son atormentados los sísifos, los tántalos, los ixiones y los tirios, teniendo por cierto, al principio, que las ánimas son inmortales, y aquello, por el cuidado que tienen de seguir la virtud y menospreciar los vicios; porque los buenos, conservando esta vida, se hacen mejores, por la esperanza que tienen los bienes eternos después de esta vida, y que los malos son detenidos, porque estando en la vida, han estado como escondidos, serán después de la muerte atormentados eternamente. Esta, pues, es la filosofía de los esenios, la cual, cierto, tiene un halago, si una vez se comienza a gustar, muy inevitable.

Hay entre ellos algunos que dicen saber las cosas del porvenir, por sus libros sagrados y por muchas purificaciones y por los dichos de los profetas desde su primer tiempo; y muy pocas veces acontece que lo que ellos predicen, de lo que ha de suceder, no sea as? como ellos señalan.

Hay también otro colegio de esenios, los cuales tienen el comer, costumbres y leyes semejantes a las dichas, pero difiere en la opinión del matrimonio; y dicen que la mayor parte de la vida del hombre es para la sucesión, y que los que aquello dicen la impiden, porque si todos fuesen de este parecer, luego el género humano faltaría; pero todavía tienen ellos sus reuniones tan moderadas, que pasan tres años en experimentar a sus mujeres, y si en sus purgaciones les parecen idóneas y aptas para parir, tómanlas entonces y cásanse con ellas. Ninguno de ellos se llega a su mujer si está preñada, para demostrar que las bodas y ayuntamientos de marido y mujer no son por deleite, sino por el acrecentamiento y multiplicación de los hombres. Las mujeres cuando se lavan, tienen sus tónicas o camisas a la manera de los hombres; y éstas son las costumbres de esta secta.»

Como hemos podido comprobar la realidad esenia hace verter al historiador Flavio Josefo palabras de reconocimiento al asegurar que eran hombres honestos, rígidos en sus personalidades espirituales y firmes y perseverantes en sus creencias. fiemos dicho asimismo que este historiador. contemporáneo del Maestro no refiere ningún acontecimiento en el que se vean involucrados Jesús y sus Apóstoles…¿Por qué?…Ciertamente si el historiador oficial de la época se preciara de mínimo observador, no hubiera dejado escapar un hecho que a nuestro juicio es más que notorio ‑a no ser que los acontecimientos ocurridos en el tiempo de Jesús se hubieran dado sin la universalidad que después se le ha dado a la figura del Maestro‑. Podría bien entenderse en tal supuesto que Jesús llega; pero llega en mayor medida y modo para una minoría, que a su vez, con posterioridad a su marcha, se encargaría de redimensionar el mensaje universalista y amoroso que portaba.

Sabido por otra parte que los esenios guardaban unos códigos de discrección y de silencio, serla fácil imaginar que antes, durante y hasta después, se cuidaron mucho de mantener el significado esotérico y profundo de la presencia del tan deseado.

Se sabe asimismo que esos esenios antiguos esperaban que su Maestro volviera y naciera en su seno, y lo sabían puesto que en sus filas abundaban los videntes y los personajes que debido a su disciplina corporal y espiritual habían desarrollado facultades paranormales. No lo esperaban y a su vez no lo reconocieron a su vez los fariseos o los sodoquitas que deseaban más que un jefe espiritual, un Mesías o caudillo liberador de la esclavitud romana. Es por tanto imaginable que Flavio Josefo, al confesarse fariseo se viera alejado de la sensibili­dad esenia para entender y dar sentido a la llegada del Maestro.

¿Desde cuándo sabían los esenios que Jesús era el enviado?…Existen pistas que podrían referirnos algunos detalles por donde podríamos comenzar a conjeturar el conocimiento de la personalidad descubierta del niño ]esas en la visita que a los doce años hace al Templo, donde es reconocido por el anciano Simeón que estando en el lugar se maravilla y dice:»¡Ahora ya puedo morir tranquilo porque mis ojos han visto al Salvador del mundo»… ¿Era este anciano, esenio?.. Nosotros creemos que si y además aseguramos que la juventud de ]esas se vincula directamente con los solitarios del desierto, también llamados terapeutas. De esta manera manifestamos que ]esas no fue como se le atribuye, a la India, pero si podría haber ido, y de hecho fue aunque de niño, a Egipto, al escapar de Herodes.

Son estas comunidades las que previo al nacimiento de Jesús y de Juan preparan sus caminos y adoptan pautas próximas a las directrices que el sagrado enviado traía grabadas en su espíritu. Eran estos primeros focos de espiritualidad esenia los cimientos de la verdadera Iglesia del Maestro ]esas el Cristo. Y para reforzar este argumento tenemos el hecho significativo y aceptado por los estudiosos, de que los Apóstoles de Jesús en su mayoría, lo hablan sido antes de Juan el Bautista que a su vez predicaba dentro de las pautas y maneras esenias.

¿A qué viene todo esto? ‑se preguntarán algunos‑. Queremos ser claros y rotundos al asegurar que sin lugar a dudas nuestras familias y nuestras personalidades son las mismas de los antiguos esenios del desierto y que hoy como ayer estamos esperando desde nuestra humildad, silencio y perseverancia autorrealizativa, la llegada del deseado Maestro de la luz, que esta vez vendrá en su astronave por via celeste y como está dicho: «entre nubes».

¿Quiere esto, decir que vendrá só1o para nosotros? …¡No!‑, evidentemente, vendrá para cerrar un ciclo y comenzar un nuevo pacto con este desdichado hombre que camina entre perpetuos errores. Pero resulta maravilloso encontrarse a si mismo en una identidad clara y con unos fines próximos y certeros. Resulta bueno saber cuál es el objeto de nuestras vidas porque sabemos nuestros orígenes y lo que la memoria espiritual nos hace evocar desde las lejanas vidas en las que interpretamos el papel de la espera, de la ansiedad y de la tristeza al ver marchar entre las nubes y con su astronave al que tanto habíamos esperado.

¡Siempre de espera y siempre nuestros cuellos cansados de mirar hacia lo alto, pues es cierto que «la salvación vendrá del cielo»!.

Las viejas familias se irán agrupando en la misma medida y modo que lo hicieran cuando la primera llegada. La 1ógica de lo imponderable e invisible hará que Juan llore ante Luis y Luis ante Ana y todos ante el deseado momento de la alianza que «el Padre» hizo con su «pueblo elegido». Ese pueblo que antes identificamos como «esenio» y que ahora aún camina con el polvo de la arena del desierto entre las calzadas de las ciudades y la hierba de diversos parajes dispersos y caprichosos de nuestras geografías respectivas.

E1 grito se ha dado y desde nuestra constancia os decimos ahora de nuevo:» ¡Bienvenido hermano a tu tribu espiritual. Esperemos juntos el deseado retorno y hagamos florecer nuestro espíritu con nuestros mejores trajes pues el novio está a las puertas de este tiempo!».

Ahora hemos progresado y nos hemos cargado de diversas experiencias: rosacrucianas, masónicas…Siempre, siempre renovando el pacto, y siempre deseando la llegada de quien tanto amamos.

Ayer fue religiosidad a la que se sumó la magia, el ocultismo, el esoterismo, y aún hoy, la ufología, estamos por tanto completos en los porqués que tantas noches nos mantuvo despiertos con la inquietud viva a flor de piel.

«Siempre esperando, siempre añorando, siempre deseando» Siempre con la mirada puesta en lo alto, derramando lágrimas de impotencia por un mundo que se ahoga en sus escorias y sintiéndonos extranjeros en una tierra hostil. ¿Hasta cuándo Señor …hasta cuando?…Y como respuesta, el dolor, el hambre y la violencia que no nos satisfacen, que nos entristecen hasta que de nuevo levantamos la cabeza para volver a decir: ¿Hasta cuándo Señor …hasta cuándo?

 

LOS ESENIOS Y EL ASTRAL

Está dicho:»Lo que es arriba, es abajo» Y con este axioma vamos a crear un paralelismo intencionado entre lo que viene siendo norma en nuestras explicaciones y estudios esotéricos: Cuando en la tercera dimensión hay una forma o una figura, en la otra dimensión «astral» hay un principio motivador que las anima como se mueven las marionetas en un teatro de guiñol. Así pues, estos esenios de túnica y capucha que llenaron un tiempo de la historia de la humani­dad y que fueron depositarios del conocimiento, no murieron nunca, permanecen en el astral con las mismas indumentarias y con la misma aristocracia.

Es muy normal soñar con seres vestidos de túnica y con capucha, que en medio de los ensueños nocturnos vienen al pie de la cama a instruirte, a contemplarte y a velar tus ansias de conocer y escudriñar la vía del conocimiento. Estos seres que ocupan un estamento en el mundo del sueño como guías o mentores de ese grupo espiritual que vive en el mundo, son los «esenios» a cuyo cargo sigue el mismo programa que antaño sirvieran. Estos custodian el Santo Grial y cuanto encierra en su profunda significación mística y esotérica.

Decimos éstos porque es muy probable que esta misma noche veáis en ese sueño una figura con tónica y capuchón, que normalmente no muestra su cara y que no obstante su presencia irradia beati­tud. Tened la seguridad de que ese ser pertenece a la parte «invisible» del programa que hemos expli­cado a lo largo de este trabajo con el que sin duda, te sentirás identificado.

Decimos que os sentiréis identificados porque seguro que habéis tomado buena nota de todo lo que el historiador Flavio Josefo nos ha narrado en su relato, y seguro que habréis quedado prendados de los logros conseguidos, ya en el tiempo antiguo, por aquellos héroes del espíritu: «los esenios del desierto». A esta casta espiritual han pertenecido los mejores y más preciados profetas, sabios y santos de la historia. Son los viejos espíritus que regresan en cada vida para ayudar a la humanidad. La forma o conciencia esenia es la máxima jerarquía terrestre a cuya cabeza está uno de sus maestros: Juan el Bautista, y funciona coordinada y sumisa a la jerarquía celeste o solar cuyo máximo exponente es Cristo.

Estos dos programas, como hemos reiterado, tienen una parte visible y operativa en la Tierra y una parte invisible en el astral, por eso muchas formas de la revelación escrita están inspiradas en ese astral que educa, informa e instruye al escritor o al profeta de turno. Imaginad por tanto, y por citar un ejemplo, al Apóstol Juan el Evangelista, que como todos sabéis fue discípulo a su vez de Juan el Bautista, y por tanto esenio, y que escribió el Apocalipsis en uno de sus párrafos: (Apo.11‑3) «…Entre tanto haré que dos testigos míos profeticen cubiertos de saco, por espacio de mil doscientos sesenta dfas». ¿Qué quiere decir la expresión «cubiertos de saco»?… Algunos lo han interpretado como seres vestidos de penitente o en situación muy precaria. No es tal, entre otras cosas, porque cualquier enviado del cielo vive por vocación y por programa en continua necesidad y en precario. Esta expresión define la forma que ambos personajes tienen en el astral y que se entroncan dentro de la tribu esenia cuya indumentaria es precisamente la tónica tosca que Juan habla visto en esa visión.

¡Estad atentos por tanto a vuestros sueños y si véis cuanto aquf os contamos, no os asustéis, pues ya es tiempo de que la identidad espiritual de cada hombre se entronque en su linaje para acercarnos conscientes al deseado momento del cambio!.

 

URITORCO : TRAS LA PISTA DEL GRIAL

Como es 1ógico, los hechos del avistamiento del Uritorco no podían dejar de llegar a la ciudad de Mendoza (Argentina). Los periódicos nacionales y la TV se hicieron eco de los mismos suscitando el interés de los mendocinos.

Allí, un grupo de investigación del fenómeno OVNI se reúne periódicamente en un terreno muy amplio en la montaña. Este colectivo de seres predispuestos sobre el plano espiritual se ven guiados por el carácter fuerte y perseverante de una mujer no ciertamente común. Su nombre: Perla Perviú, por más señas, ampliamente conocida en los ambientes esotéricos del país, con dotes de videncia y percepción extrasensorial. En lo físico: alta, bella y pelirroja. Entregada al mensaje concienciador desde el día a la noche y viviendo en un mundo más suyo que de todos nosotros ‑medio físico y medio astral‑. Ensoñadora y muy intuitiva para cuantos acuden a visitarla por cualquiera de sus canales, tanto físicos como psíquicos.

Aquel día su antena interna detectó la llamada:» ¡Acudid al Cerro Uritorco!» y sin pereza alguna, sus ojos se llenaron de luz ‑y es que la aventura de la búsqueda de cuanto significa «extraterrestre» es para ella una droga imposible de abandonar‑. Es costumbre en la comunidad de la montaña cerrarse en circulo alrededor de nuestro personaje para deliberar los acontecimientos y determinar las futuras acciones. En dichas reuniones, Perla a modo de antena del mundo psíquico, cierra sus ojos y todo lo que fluye a su oído interno sale por su boca a los oídos de cuantos con respeto escuchan a la que han venido en llamar cariñosa­mente «Madre».

Esta montaña o comunidad en ciernes, más parece una escuela del conocimiento interno que cualquier planteamiento vivencia]. Es allí en su aridez y rudeza donde desde hace años van tejiendo sus personalidades férreas en torno al mensaje que sale de Perla y que viene a ser el genérico de todos los grupos espirituales que «buscan» con honestidad.

Son muchos los que acuden a la montaña y otros tantos que después de comprobar el status comunal, la abandonan; bien porque a esta altura encontraron lo que necesitaban o bien porque no compartian las experiencias o los fines que dicho colectivo se había marcado.

«Aquel día de Junio, la reunión se centraba sobre la llamada de Perla ¡Habla que ir al Uritorco!, Pero … ¿cómo?… ¿quiénes? … Enseguida se estableció una expedición de nueve personas que contra viento y marea, cargados de entusiasmo marcharían a desentrañar el secreto de la monta­ña.

Al día siguiente, la furgoneta cargaba con todos ellos camino del cerro. En el viaje, el eterno diálogo de todo buscador y las esperanzas puestas en cada uno para que esta vez no pasarla sin que el deseado hermano del espacio les concediera una entrevista. Otros con el eterno: ¿Será verdad?…Y los más, con ganas de llegar de una vez, puesto que el autobús no era precisamente un lecho de plumas.

Era de noche cuando por fin accedían a la zona de del lugar y súbitamente una cegadora luz vino de arriba a abajo inundando el ambiente y los tripulantes. Raudos detuvieron la camioneta y salieron fuera buscando la extraña iluminación que les habla cegado.

Esa era la esperada señal y sin ninguna duda, algo maravilloso y esperado se debía dar. De nuevo cada uno en sus anárquicas reflexiones pensaba en el deseado encuentro y en que la gran misión de sus propias vidas se les verla revelada por el ser de luz que cada uno habla dibujado en sus almohadas nocturnas. ¡Y es que cuando se investiga el fenómeno espiritual extraterrestre, una extraña seducción invade a las almas hasta que se concilia en el interior de los corazones el reencuentro con lo que un día y en la soledad de sus vidas les despertó y les empujó por el sendero del conocimiento!.

Acamparon esa noche Perla y dos hermanas más: Rebeca y Yoconda, en una roulot que se les habla dejado al objeto de reposar. La noche se les vino encima y con ella el sueño reparador que les retornaba al mundo de los deseos interiores. Allí, entre los muros de la mente, cada uno fabricó su paraíso interno, y las alegrías, tristezas y quimeras, adquirieron formas fantasmagóricas, dantescas, o dulces y armoniosas. Allí, en el mundo de la mente, somos realmente libres de los padecimientos de la materia y cada individuo trata de encontrar las eternas respuestas a su incógnita vital.

El sueño de Rebeca no era ciertamente profundo y los amagos de retornar a la vigilia le hablan desestabilizado desde que se había postrado. En un momento se abrieron sus ojos y se quedó petrificada al observar con los ojos de la videncia, un ser alto, con traje plateado que estaba manipulando el cuerpo yacente y dormido de Perla. El fantasma extraterrestre se llevó el dedo a los labios y la ordenó callar mientras le decía: «¡Estamos preparándola para mañana pues deberá caminar por largo rato!»

Luego de nuevo se quedó dormida en la seguridad de que algo grande se preparaba para el día siguiente.

A la mañana, ,los nueve componentes de la expedición se pusieron en camino por la pendiente sin que determinaran llegar a ninguna parte en concreto. Después de unas horas de marcha se detuvieron todos, Perla cerró los ojos para recibir instrucciones, algo en el cerebro le dijo: «¡Sube arriba a la izquierda!» y abriendo nuevamente los ojos casi al simultáneo del pensamiento, señaló una cresta que al poco rato alcanzaban todos.

Ante los expedicionarios se abría una extraña gruta, que como luego supieron, se trataba de la antigua morada de uno de los ermitaños ascetas que hacía muchos años se habla refugiado allí y que finalmente desapareció sin dejar rastro alguno. Perla, con ese medio dictado extrasensorial que cada vidente tiene, intuía que debía penetrar en la cueva, a pesar de que no tenía linterna alguna. Se acercaron suavemente y ya en la boca misma de la gruta se detuvieron. Un extraño vapor salía de su interior y una gran puerta luminosa de color blanco parecía dibujarse en el fondo de la cueva.

Perla, con más miedo que arrojo, prendió un mechero que la ayudó a caminar un poco, luego se arrastró por su interior. Los demás hermanos esperaban fuera ansiosos y espectantes.

Después de caminar un breve rato, accedió definitivamente a la puerta blanca luminosa que no tenía forma física sino etérea y vaporosa. Una vez dentro, su pulsó se paró y sus ojos se abrieron desmesuradamente. Dos seres de tónicas blancas le tomaron la mano y la condujeron a otro lugar que no pudo describir al cien por cien debido al estado en que dichos acontecimientos fueron vividos (cuarta dimensión).

Estos dos personajes le dijeron que eran esenios y la condujeron ante una vitrina de cristal encima de la cual aparecía un cuenco simple de madera que tenla dibujado en sus costados signos raros y una paloma con las alas abiertas.

«¡Esto que ves es el Santo Grial!» ‑le dijeron los esenios‑ Los ojos de Perla se esforzaban en mirarlo con toda pausa para no perder ninguno de sus pliegues. De pronto, el cuenco de tosca madera se tornó só1o luz; una columna de luz de colores brillantes indefinibles y armoniosos. Después, otra vez madera para retornar nuevamente a la luz, al unísono de las pausas y del asombro de nuestro testigo.

Detrás del Grial y de los esenios, Perla pudo ver una ciudad futurista con formaciones tecnológicas avanzadísimas. Y a su vez, dentro de la ciudad, seres bajitos con ojos alentejados y de color rojo que la miraban con una sonrisa en sus labios.

De nuevo retornó la vista al Grial y se preguntó por qué ocurrían todas esas cosas. Uno de los dos esenios le dijo: «¡Te hemos dejado entrar en esta dimensión para que cuando llegue el momento y lo dispongan los hermanos del espacio, como gran sacerdotisa materialices el Grial desde la cuarta a la tercera dimensión…». Ella preguntó: «Pero, ¿cómo podré hacer eso?…Le respondieron: «¡Vd. ya lo sabe!». «¡No, no lo sé!» ‑respondió ella‑. «E1 conocimiento está en su interior y saldrá en su momento» ‑le contestaron‑.

Después perdió la memoria de cuanto habla ocurrido en el interior de aquella maravillosa ciudad y ante aquel sagrado Grial que se le habla permitido mirar.

Salió poco a poco de la cueva. Los que afuera la esperaban por más de una hora, vieron con extrañeza una luminosidad que la rodeaba totalmente y se agolparon a su alrededor para interrogarla nerviosos…».

Así nos lo contó y así os lo referimos para que quede constancia de cuanto sucedió en el .Cerro Uritorco en la localidad de Capilla del Monte en Argentina.

¿Verdad? …¿Fantasia?…Es la fe de cada uno la que debe responder puesto que lo que nos cuenta ciertamente no está al alcance de la comprensión y de la credulidad de cualquier mortal.

Algo está ocurriendo en el Cerro Uritorco y son pocos los que realmente se han puesto a pensar desde la reflexión serena, que Dios se vale de los instrumentos más diversos para anunciarnos sus designios.

¿Va a salir a la luz el Santo Grial?…Perla dice que si, y no só1o esto, sino que en esa maniobra esperada, ella tiene algo que hacer ‑aunque ciertamente no lo recuerda puesto que como le dijo el esenio de blanca tónica, el conocimiento estaba dormido en su espíritu y antes o después saldrá a refrescar su memoria. Desde entonces, desde aquellos días, Perla parece más ensimismada en su mundo interno y de su pecho sale radiante la cruz ansata de la gran sacerdotisa «Isis», madre de los Iniciados y Señora de las Ceremonias.

E1 Grial parece estar debajo tierra y en Sudamérica, puesto que según manifestaron sus custodios, este continente está destinado a albergar la vida para la futura humanidad.

Y será allí, entre las selvas amazónicas y en las pampas argentinas fértiles y no preñadas por el arado del hombre, donde se renovará el pacto del Grial.

Será entonces tiempo de reconciliación fraternal y un joven vestido de blanco levantara el cuenco viejo de madera al Sol del amanecer para renovar la eterna oración de los Iniciados que dice: «¡Sea hecha tu voluntad, Oh Padre Creador!…»

Y otro nuevo tiempo se abrirá ante el cansado hombre y una nueva alianza se establecerá entre las bestias y los árboles, entre el hombre y su planeta, entre nuestra tierra y el Padre Ra y entre éste y el Macro‑cosmos. ¡Que así sea!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INDICE

 

 

 

TEMA PAG.
OVNIS Y EL GRIAL 2
CIUDAD DE ERKS 3
LA LEYENDEA DEL GRIAL 6
EL GRIAL DE SUDAMERIA Y EL BASTON DE MANDO 11
EL SANTO GRIAL Y LA CRUZ TENPLARIA. 11
LA PIEDRA DE MANDO. 12
EL INCONSCIENTE COLECTIVO. 13
LA FUERZA INTRINSECA DEL BASTON DE MANDO. 14
EL VATICINIO DEL BASTON DE MANDO. 14
PIEDRA DE SHAMBHALA 15
VISION DEL CALIZ DE LA SANTA CENA 17
EL PROGRAMA ESENIO 18
LOS ESENIOS Y EL ASTRAL 26
URITORCO : TRAS LA PISTA DEL GRIAL 26

 

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