Expedición Albacete búsqueda Mano Cortada UMMO

Descripción

Expedición Albacete búsqueda Mano Cortada UMMO

 

Ignacio   Darnaude   Rojas – Marcos

 

 

EXPEDICIÓN    A

 

ALBACETE     EN

 

BUSCA           DE

 

“LA           MANO

 

CORTADA”

 

Nº 2.395

  “Trabajar cansa” , sentenció el poeta       Cesare Pavese.      Y para más  inri  la recargada belleza de esta impar  Toledo  en la que ahora acampamos termina pesando en el ánimo.      Así es que el                20 de febrero  de  1983  me tentó el   anti-Woa  y arriesgué el fin de semana incitando a sabrosas locuras castellanas a una guapa y arrojada amiga dispuesta siempre a cualesquier aventura excitante.                                           

 

 

 

 

                  Le propuse emprender una cacería de ummitas por las desoladas estepas manchegas.            Sin extrañarse lo más mínimo ni hacer preguntas aclaratorias ,  aceptó encantada  «-con la condición , Nacho , de que no me aburras ; en tus manos encomiendo mi  bodyspíritu».             

 

 

 

 

                Llegamos a Albacete el sábado por la tarde , mal momento para darle el coñazo a Pedro Monzón , Tita Martínez y otros  periodistas locales y manocortanoicos  que habían investigado previamente el macabro caso de  doña  Margarita Ruiz de Lihory , aristócrata venida a menos que en  1954  fue acusada de cercenar una mano al cadáver de su hija Margot , mutilación que según varias cartas de los supuestos habitantes del planeta  Ummo  residentes en España  fue realizada por dos   ummitas  huéspedes de la Marquesa en su casona de  Mayor  58  de la capital de los cuchillos.                                             

 

 

 

 

                  En vista de las circunstancias poco favorables nos dedicamos a patear la ciudad buscando con frenesí huellas ruizlihórycas.     Peregrinamos no sin emoción al mítico solar de lo que fue residencia de                      Doña Margarita , en la calle  Mayor   Nº 58 ,  embarrado por las lluvias.         

 

 

         

                 ¿ Qué más podíamos hacer ?.    Interpelamos al azar a un montón de gente como taxistas , camareros , dependientes de tiendas , conserjes  y transeuntes en plena calle.      Y lo curioso es que en su ciudad natal nadie tenía la menor idea del turbio y llamativo episodio de la  Baronesa   y su célebre mano cortada.           Treinta años después , el enorme escándalo que sacudió a la  España  de la postguerra se había volatilizado de la memoria colectiva incluso en la patria chica de la protagonista.

 

 

 

 

                 Lo que demuestra que los oriundos de la estrella   Wolf-424   dicen la verdad al menos en una cuestión : que se puede inyectar cualquier dosis de información alienígena en una sociedad espiritualmente anestesiada –la Tierra- sin que exploten sus válvulas de seguridad , con tal de que los datos exógenos se infiltren adobados con exageraciones , insensateces , verdades a medias , embustes y kilotones de absurdo.

 

 

 

 

                  Cenamos en un restaurante semivacío agobiados por una nube de camareros , mientras mezclábamos un  Viña Albina-1979  con rememoranzas de la  Baronesa de Alcahalí .                                     

 

 

 

 

                  Con el fin de hacer la digestión y al mismo tiempo cumplir la promesa de no sumir en el tedio a mi hermosa acompañante ,  emprendimos otra etapa en la gira nocturna por las desiertas calles de una capital helada , hasta recalar en un par de salas de fiestas fabulosamente abarrotadas por una marabunta animadísima y con la parla suelta gracias a excesivos miligramos en sangre , ventaja que aprovechamos para tirar de la lengua a los paisanos de la mutiladora.    Interaccionamos con todo Dios sacando a relucir hasta el culo de  Doña Margarita.    

 

 

 

                  Dos señorones con aire de coroneles , gente gorda y bien informada sin duda alguna , quienes por cierto se quisieron ligar a mi acompañante con su maquiavélica aquiescencia , nos contaron que atesoraban valiosas primicias sobre albaceteñas manos y yo qué sé de otros órganos cortados.      Desgraciadamente el infrascrito y sus copas no estaban ya para tomar minuciosa nota de tan interesantes efemérides , y esta valiosa pieza historiográfica acerca de los inmigrantes del astro frio  Ummo  se ha perdido para la posteridad.                                           

 

 

 

 

                  Debimos de conversar , bajo la música ensordecedora , con un tercio  de los albacetenses   que cuentan , y juraría que volvimos a poner de moda  Mayor  58  en la trepidante ciudad de las navajas                                                          ( Toledo  a su lado era un bellísimo funeral ).              

 

 

 

 

                  La del alba sería o poco menos cuando ,         a pesar de que nos íbamos con las manos vacías de otras cortadas , me di cuenta de que teníamos la obligación social de  dormir , y entonces nos dispusimos a recluirnos en nuestra calentita y confortable alcoba del Parador Nacional , no sin antes despedirnos calurosamente de las flamantes amistades conquistadas en la nocturna juerga del sábado sabadete.     

 

 

 

 

 

                  Ocasión que agarró por los pelos mi bella y confictiva dama , manchega , ciclotímica y también marquesa por más señas , con ánimo de organizar un impresionante escándalo   -que todavía recordarán los empleados del Parador-   a causa de sabe Dios qué trivial e inventado motivo , habida cuenta de que a lo largo de tan agitada noche mi aventurera se había venido equivocando una y otra vez en la aritmética de los güisquis.                                                            

 

 

 

 

                  A media mañana liquidé la cuenta avergonzado y nos largamos de  Albacete  con el portafolios huero de contenido  nazi-médico-nórdico-úmmico , que había sido el objetivo del viaje ,                en algebraica correspondencia con la tan aireada presencia  ummita  en la  provinciana  Mancha  de los años cincuenta ,   que en realidad nunca existió.                                                

 

 

 

                 [ Carta de   Ignacio Darnaude Rojas-Marcos al ummólogo bonaarense   Adalberto  C. Ujvári   fechada el  3  de  marzo  de   1983.        Documento reseñado en el   UmmoCat  con la referencia  número   2.395 ].

 

************************************************************************************************************************************************************************

 

 

Ignacio   Darnaude   Rojas – Marcos                                                                     

                     

 

 

 

Categoría: